Usa tu mente por completo y sube de la Tierra al Cielo, y,
luego, nuevamente desciende a la Tierra y combina
los poderes de lo que está arriba y lo que está abajo.
Así ganarás gloria en el mundo entero,
y la oscuridad saldrá de ti de una vez.
Hermes Trismegisto
luego, nuevamente desciende a la Tierra y combina
los poderes de lo que está arriba y lo que está abajo.
Así ganarás gloria en el mundo entero,
y la oscuridad saldrá de ti de una vez.
Hermes Trismegisto
El “mundo humano”, a diferencia del “mundo de la naturaleza”, se manifiesta en un conjunto de signos en los cuales se ha codificado la intencionalidad (voluntad, ideas, propósitos, proyectos) de las personas y colectividades. Todos estos signos constituyen el ámbito de la historia. Toda la historia es el registro de las ideas-ideologías a medida que actúan sobre la humanidad en las muchas y variadas etapas de su desarrollo evolutivo. La historia es un relato del crecimiento y desarrollo de la conciencia del ser humano.
La hermenéutica es una interpretación de aquellos signos en los que se expresa la intencionalidad del ser humano, como persona o colectividad. Es la comprensión del mundo humano. Es la interpretación recreadora de una intención creadora expresada en los hechos históricos. La hermenéutica busca una modalización del saber en el mundo, un saber que implica cuatro condiciones: descentramiento del sujeto, valorización de los objetos a partir de la realidad dentro del cosmos, posibilidad de que el sujeto se vea a sí mismo condicionado por leyes, transfiguración del modo de ser del sujeto por efecto del saber.
El hermeneuta apuesta a que comprende mejor al hombre y a la comunidad de los hombres, siguiendo las indicaciones de la inteligencia narrativa. Comprender a un autor-actor, mejor de lo que él se ha entendido, no es otra cosa que desplegar el poder de descubrimiento implícito en su discurso, más allá de su horizonte y de su propia situación. El hermeneuta es un consejero espiritual, trata de discernir la unidad experiencial en los niveles divergentes de la vida e intenta la integración de los significados y la unificación de los valores.

La hermenéutica es una interpretación de aquellos signos en los que se expresa la intencionalidad del ser humano, como persona o colectividad. Es la comprensión del mundo humano. Es la interpretación recreadora de una intención creadora expresada en los hechos históricos. La hermenéutica busca una modalización del saber en el mundo, un saber que implica cuatro condiciones: descentramiento del sujeto, valorización de los objetos a partir de la realidad dentro del cosmos, posibilidad de que el sujeto se vea a sí mismo condicionado por leyes, transfiguración del modo de ser del sujeto por efecto del saber.
El hermeneuta apuesta a que comprende mejor al hombre y a la comunidad de los hombres, siguiendo las indicaciones de la inteligencia narrativa. Comprender a un autor-actor, mejor de lo que él se ha entendido, no es otra cosa que desplegar el poder de descubrimiento implícito en su discurso, más allá de su horizonte y de su propia situación. El hermeneuta es un consejero espiritual, trata de discernir la unidad experiencial en los niveles divergentes de la vida e intenta la integración de los significados y la unificación de los valores.









