domingo, 10 de septiembre de 2017

Yo Soy, el Yo Soy (VISIÓN INTERNA)


ULTIMO VÍDEO QUE HEMOS CREADO, ESPERO QUE OS GUSTE Y OS AYUDE.

VISIÓN INTERNA.
La Visión Interna tiene el poder de proyectarse a la distancia que sea. De esta manera, ustedes pueden estar conscientemente presentes en dos lugares al mismo tiempo. 

El cerebro no es más que el vehículo de la Inteligencia Interna, el cual se ha provisto para que ustedes puedan tener esta experiencia. Cuando los seres humanos utilizaron mal el libre albedrío, se dejaron caer dentro de sus cuerpos físicos densos. 
Se puede estar consciente del centro de un lugar y, al mismo tiempo, de la periferia. 







SI QUIERES SUSCRIBIRTE, PINCHA EL SIGUIENTE ENLACE:
https://www.youtube.com/user/TheIsmavision

SI QUIERES RECIBIR NOTIFICACIÓN CUANDO SUBAMOS UN NUEVO VÍDEO,
HAZ CLIC EN LA CAMPANA QUE SALE A LA DERECHA DEBAJO DE CADA VÍDEO

viernes, 8 de septiembre de 2017

Éste es un llamado para ti...


No busques afuera lo que está dentro de ti.

La magia forma parte de tu ser y de tu esencia.

Dedica unos minutos al día para conocer el maestro que hay en ti.

Eres perfecto tal y como eres. 

Debías afrontar y vivir cada uno de los momentos y situaciones con los que has lidiado, para ser quien hoy eres.

Hoy eres mas valiente, hoy eres mas amoroso, hoy recuerdas más quien eres y estás mas cerca de tu misión divina. Pero aún falta una cosa. Falta que te entregues de corazón a la misión que EL UNIVERSO tiene para ti y que tu mismo antes de venir al mundo aceptaste como tu misión divina.

Éste es un llamado que el cielo hace para ti. 

Recuerda quien eres. Recuerda lo que eres capaz de hacer cuando abres tu corazón y te permites fluir como el agua. Sabes que eres especial.

Si existe un momento para transformar tu vida, es ahora


Supongamos que nos encontramos en el momento justo de nuestra vida, aquel en el cual estamos plenos, conformes y serenos…donde sentimos que hemos alcanzado todo, que hemos llegado a la meta, que nuestra vida no necesita nada más…entonces pensamos que llegamos a una especie de límite. En otro caso, supongamos que estamos completamente insatisfechos, que por más que bregamos con nuestra vida, no encontramos aquello que buscamos, pasan situaciones, personas y cosas y nada nos llena por completo.


La emoción es la principal fuente de los procesos conscientes. No puede haber transformación de la oscuridad en luz ni de la apatía en movimiento sin emoción. Carl Jung


En los dos casos supuestos, la reflexión es sobre nuestra propia vida, no la mía o la del vecino, pareja, amigos…es tu propia vida. Así que en principio, la intención es promover la mirada interna, la auto observación, la internalización de lo que vivimos, pero especialmente, el reconocimiento de lo que sentimos, el registro de nuestras sensaciones, el percibir como nos sentimos con respecto a nuestro cuerpo, a nuestra mente y a nuestro espíritu.

Si logramos hacer una evaluación sincera, podemos sorprendernos con lo que vamos a obtener, no se trata de rapidez, ni de atino, no se es acertivo o no, sólo basta con saber descubrirse, con fundir el tiempo y el espacio en un instante de dedicación a uno mismo. No se trata de juzgarnos, de tratar de ocultar, de justificar o de explicar, se trata de no negar, de aceptar y observar, solo eso.


Contempla de continuo que todo nace por transformación, y habitúate a pensar que nada ama tanto la naturaleza del Universo como cambiar las cosas existentes y crear nuevos seres semejantes. Marco Aurelio


La transformación de nuestra vida, no pasa por una decisión trascendental, un viaje, una separación, una vida exitosa, la transformación parte, pasa y continúa por conocernos a nosotros mismos, la manera única y real de amarnos y aprender a amar a los demás.

¿Cuál es el mejor momento?…justo ahora, no hay nada que pueda impedirnos aprender de nosotros, para todo lo demás tenemos límites, horarios, condiciones y prioridades, pero para conocernos a nosotros mismos no hay lugar, no hay condición, ritual o cualquier otro requisito, solo la disposición plena a darnos cuenta de quiénes somos, lo que sentimos y lo que realmente deseamos dejar atrás.

jueves, 7 de septiembre de 2017

Las señales que esperamos, muchas veces provienen de quienes nos aman


Es completamente normal tener dudas en la vida, no somos perfectos, no somos infalibles, errores siempre vamos a cometer, los temores y las dudas se harán presente, especialmente cuando ya hemos experimentado la decepción, pues si bien cada fracaso nos obliga a ser más fuertes y sensatos, también es cierto que el miedo nos resulta innato, incluso nos permite tomar ciertas decisiones acertadas en la vida, pues nos coloca en alerta y observación de lo que nos ocurre.


 Lo importante no es escuchar lo que se dice, sino averiguar lo que se piensa. Juan Donoso


Las personas siempre quieren opinar, curiosamente, cada quien tiene un punto de vista que desea manifestar y que piensa es el mejor y el más coherente, y si bien en muchos casos resulta conveniente contar con otro enfoque, debemos tener mucho cuidado en cuanto a los consejos que escuchamos sobre opciones que tomamos en la vida, no siempre quiénes nos rodean desean nuestro bienestar y por otra parte, quizás las experiencias cercanas, nos ayuden a aclarar el panorama en torno a nuestras propias elecciones y hasta podemos evitar ciertas amarguras.

No podemos poner en duda, el hecho de que quiénes nos aman siempre tendrán una palabra de aliento para nosotros, un sabio consejo y lo mejor, un acertado pensamiento que puede ahorrarnos muchos disgustos en la vida. Abrir nuestra mente, a la humildad de aprender a escuchar a quiénes amamos, siempre será provechoso en nuestro camino, pues quiénes nos aman nos conocen y tienen altas probabilidades de saber nuestra reacción ante determinados sucesos en la vida.


Nunca es igual saber la verdad por uno mismo que tener que escucharla por otro. Aldous Huxley


Cada acción, palabra y pensamiento, tiene una consecuencia, tiene un efecto, tanto en nosotros mismos como en los demás, la sabiduría consiste en saber tomarnos ese minuto de tiempo antes de reaccionar y aunque no nos demos cuenta, quiénes nos aman muchas veces representan ese instante de serenidad ante la turbulencia, incluso nos previenen de grandes riesgos o nos invitan a aventurarnos, pero lo que si es muy cierto, es que su consejo viene del corazón…

Podemos escuchar miles de opiniones, nos pueden influenciar de muchas maneras, pero el consejo de quiénes nos aman, puede ser nuestra mejor guía en tiempos de oscuridad y también en épocas de triunfo, aprender a valorar esta virtud es nuestro mejor regalo.


Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento. Proverbio italiano

Somos AMOR


Somos AMOR,
Consciencia Plena de Dicha.
Quietud Refulgente,
Que Ilumina cualquier instante.
Nada Es que no seas TÚ.
Abrazarte desde el AMOR AMADO.
Es expandir,
Ofrecer,
Y compartir,
El AMOR que Es,
El AMOR que Eres,
El AMOR que Somos.

Escucha TÚ VOZ,
SiénteTe,
Eres el espacio,
Donde surgen los pensamientos,
Las emociones,
Los anhelos,
Eres el SER,
Pantalla donde Todo Es reflejado.
Consciencia Omnisciente,
La Única Realidad Presente.


Matías Márquez

miércoles, 6 de septiembre de 2017

En un mundo donde todos usan máscaras, resulta un privilegio poder ver un alma


Ciertamente ni nosotros mismos podemos reconocer lo que realmente somos, se nos puede ir la vida detrás de lo que creemos ser, que no corresponde a otra cosa que a nuestro ego asumiendo control y apariencia en nuestras vidas.

El ego no es más que esa parte de nuestra mente que intenta fervientemente hacernos creer que es quien tiene el dominio, el control, sin dar espacio a nada más que a los pensamientos, a las creencias e ilusiones.

El alma siempre está allí, intentando hacerse notar, intentando guiar nuestros pasos, solo que la mente no se lo permite, ella toma un papel protagónico y nos invade de pensamientos, por lo general asociados a cualquier otro momento que no coincide con el que vivimos, haciéndonos perder nuestro presente.

Si pudiésemos apaciguar la mente, si lográramos pausar sus pensamientos, podríamos sentir lo que en realidad somos, seres que tienen un propósito diferente, que entienden el porqué de su existencia, que no comulgan con las apariencias o el “qué dirán”, seres evolucionando y dando a los demás lo que quieren en sus vidas.


Las máscaras que solemos utilizar no hacen más que esconder la verdadera esencia, nos disfrazamos y cubrimos a través de la interpretación de un rol que adoptamos de tal manera que terminamos creyéndonos ese personaje.

Dejemos caer las caretas y aprendamos a reconocernos a nosotros mismos, dándole valor a lo importante, descubrámonos y una vez que sepamos lo que somos en realidad, no dudemos en mostrarnos tal y como somos a los demás.

No tengamos miedo, de seguro lo que en realidad somos, es mucho mejor de lo que aparentamos ser y no debemos preocuparnos por ser aceptados, a la única persona que debemos agradar es a nosotros mismos, aunque de seguro siendo nosotros mismos, atraeremos a las personas más adecuadas a nuestras vidas, que sintonicen con nuestra energía y nos colaboren en nuestro crecimiento.

Eres lo que dices, pero sobre todo lo que haces


Pensar que tus creencias y tus valores te definen está muy bien si tus actos van en la misma dirección. Lo que ocurre es que en ocasiones, tus palabras y tus actos toman caminos diferentes y todo se queda en buenas intenciones. Eres más lo que dices que lo que haces. Piénsalo.

De nada sirve que te jactes de ser una buena persona, si después no ayudas a los demás. No importa lo ingenioso que afirmes ser, si después no haces nada creativo. Alardear de aquello que crees ser es muy fácil, lo difícil está en llevarlo a cabo. La pregunta obligada es ¿por qué lo haces?, ¿cuál es el motivo escondido tras aquello que confirmas pero no demuestras?


Lo que haces tiene mucho más valor que lo que dices que vas a hacer.


Lo que haces te define

Por mucho que expresemos buenas intenciones, lo que hablará de nosotros será lo que hacemos. Nuestras acciones siempre pesarán más que nuestras palabras. Sin embargo, el hecho de creer lo contrario dice mucho de la manera en la que nos relacionamos con los demás, de cómo nos mostramos y cómo manipulamos la realidad.

Un ejemplo de ello podemos observarlo en aquellos relaciones de pareja que se alimentan de promesas que, muchas veces, se quedan tan solo en palabras. Jurar y perjurar que jamás dejaremos a esa persona que tanto amamos, afirmar que es la única o que siempre estaremos en los momentos más duros… Todo esto, aunque suene muy bonito puede que no se cumpla en un determinado momento. Hay variables que no podemos controlar.


Puede que encontremos a alguien que nos guste más y dejemos, entonces, a nuestra pareja. Quizás acabemos engañándola con otra persona o tal vez, en los momentos más difíciles no seamos capaces de lidiar con la presión y optemos por huir. De este modo, nuestra pareja se decepcionará y ni siquiera nos reconocerá pues creyó en todo lo que le habíamos dicho que éramos e íbamos a hacer.


“No importa lo que digas ni cómo te justifiques; eres lo que haces. Tus comportamientos hablan por ti, te delatan, te señalan”.
-Walter Riso-

De alguna manera, hemos dado a las palabras un gran poder. Aquel de retener a alguien a nuestro lado, de manipular la realidad a nuestro antojo y de afirmar lo que en verdad no somos. Sin embargo, a la hora de la verdad, las palabras pueden caerse y lo que queda son los actos que hemos llevado a cabo y que definen realmente quiénes somos.

Buenas intenciones que camuflan grandes miedos

El mayor peligro que conlleva afirmar verdades tan tajantes sobre nosotros es que, a pesar de que se esfumen en un determinado momento, podemos acabar creyendo en ellas. No obstante, en vez de confirmarlas con acciones, nos quedamos ahí, quietos, como si de una zona de confort se tratara. En esencia, esto puede ser así porque a veces, las buenas intenciones están cargadas de profundos miedos.

No olvidemos que quien afirma su superioridad por la boca está intentando camuflar inseguridades y miedos que ni él mismo quiere ver. Es natural. Mirar de frente a nuestros miedos es aterrador. Lo fácil es darles la espalda y hacer como si no estuviesen ahí. A pesar de que con el tiempo se vayan convirtiendo en una carga cada vez más pesada.


Esto no nos permitirá vivir de manera tranquila, positiva y coherente. Pues no habrá una congruencia entre lo que pensamos, sentimos y hacemos. De este modo, será imposible poder encontrar y experimentar el tan anhelado equilibrio vital.

“La felicidad es cuando lo que piensas, lo que dices y lo que haces están en armonía”.
-Mahatma Gandhi-

martes, 5 de septiembre de 2017

Aprende a resolver cualquier problema desde la aceptación


La mayoría de nosotros ha experimentado nuestra capacidad de generar problemas, de cualquier cosa, de cualquier vivencia. Queremos que todo sea como lo hemos pensado, como lo hemos proyectado, como nos gustaría y no terminamos de aceptar las cosas tal y como son. Es esto lo que nos genera frustración y sufrimiento.

No debemos lucha contra todo lo que nos parece que no está bien, la rigidez no nos hace fuertes, por el contrario, tenemos muchas más probabilidades de quebrarnos que cuando somos flexibles. La naturaleza bien nos habla de ello y nos muestra cómo un árbol se adapta al vaivén del viento, cómo el agua pasa alrededor de la roca, cómo la arena se adapta a las olas… No hay resistencia, hay aceptación.


Cuando aceptamos cada una de nuestras experiencias, todo fluye, dejamos de etiquetarlas como positivas o negativas, sino que las tomamos tal y como son, sin quitarle ni ponerle, sin favorecerle o enjuiciarle, aceptando que así está ocurriendo y el mejor resultado lo obtendremos al aceptar, sin intentar cambiar. Ésta es la herramienta más poderosa de cambio, porque elimina el conflicto mental, elimina la manera en la cual vemos las cosas y sencillamente nos permite sacar de cada vivencia el aprendizaje.

Cuando nos negamos, cuando nos resistimos, estamos castrando la experiencia completa, nos estamos limitando, estamos reprimiendo nuestras emociones y con ello estamos tomando solo una parte de la vivencia. Si sentimos tristeza, no debemos evitarla, debemos aceptarla: “Estoy triste”, cuando lo hacemos la carga se aligera. Lo contrario ocurre cuando obligatoriamente queremos sentirnos felices, queremos pasarnos un interruptor y terminamos por colocarnos una fachada de sonrisa que nos puede hacer sentir más tristes que antes.


Si sentimos una emoción, así sea negativa, reconozcámosla y aceptémosla, no hagamos de ello un drama, no tiene nada de malo el sentir miedo, el sentir frustración, el querer escapar o llorar, es la petición de nuestro cuerpo, démosle cabida, es eso lo que necesita en ese momento, cuando lo aceptamos el problema desaparece.