viernes, 31 de julio de 2015

LOS CINCO ESPEJOS DE LAS RELACIONES


La Matriz Divina es un campo de energía que contiene todo lo que ocurre en el mundo, en nuestro interior y en el exterior de nuestro cuerpo. Es un puente entre nuestras creencias y la realidad que vivimos. De tal manera que esta es un espejo de aquellas.
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A través de nuestras relaciones con los demás, nos presenta los más claros ejemplos de lo que en realidad son esas creencias. Independientemente de lo que nos enseñan nuestros espejos, es pasando tiempo con los demás que se activan las emociones y los sentimientos apropiados, en el momento preciso de nuestras vidas, para ayudarnos a sanar nuestras mayores penas y nuestras heridas más profundas. Debido a que casi nunca nos quedamos “estancados” en la alegría, las relaciones puramente agradables generalmente no activan las lecciones más profundas de la vida.

Las relaciones son nuestra oportunidad de vernos en todas las formas imaginables. Desde las mayores traiciones a nuestra confianza, hasta los intentos más desesperados de llenar nuestro vacío, todas las personas nos muestran algo sobre nosotros mismos.

Si tenemos la sabiduría de reconocer los mensajes que nos están siendo reflejados, descubrimos las creencias que causan el sufrimiento en nuestras vidas. ¿Reconoces el mensaje que te estás enviando a ti mismos por medio de la Matriz Divina?
La Matriz Divina ofrece una superficie neutra que simplemente refleja lo que se proyecta en ella.

Vivir en un universo en donde lo que sentimos respecto a nosotros se refleja en el mundo que nos rodea, se convierte en algo importante a la hora de reconocer lo que nos están diciendo nuestras relaciones.

Los espejos de nuestras relaciones listados en el orden en que por lo general los aprendemos. Usualmente, los espejos más obvios son los que reconocemos primero, permitiendo que el poder de los más profundos y más sutiles, emerja y se aclare.
Los espejos de nuestras relaciones listados en el orden en que por lo general los aprendemos. Usualmente, los espejos más obvios son los que reconocemos primero, permitiendo que el poder de los más profundos y más sutiles, emerja y se aclare.

EL PRIMER ESPEJO:
REFLEJA EL MOMENTO

¿Sabes que existe una relación entre lo que hacemos y lo que pasa en el mundo? Si estás viendo tus creencias representadas a través de tus espejos, entonces están ocurriendo ahora mismo. ¿Qué estás viviendo ahora? ¡No es una casualidad, presta atención! Éste es el valor de nuestros espejos, su inmediatez nos ayuda a comprender las conexiones reales y subyacentes entre eventos en apariencia dispares.

Una vez que es reconocido un patrón negativo puede ser sanado. Cualquier reflejo que veamos nos brinda una oportunidad preciosa. Con mucha frecuencia descubrimos que los patrones negativos reflejados en nuestras vidas están enraizados en uno de los tres miedos universales: el miedo a la separación y al abandono, el miedo a no tener autoestima, y el miedo a entregarnos y confiar. (Exploremos cada uno de ellos en próximas entradas)
Los animales son grandes espejos para activar las emociones sutiles que llamamos “problemáticas.”

En la inocencia de ser lo que son, pueden encender poderosas emociones de control y juicio respecto a la forma en que las cosas deberían o no deberían ser. Los gatos son un ejemplo perfecto. Y, por la misma razón, salvando las distancias, yo añado a los niños, como pudimos comprobar en “Tu hijo, tu espejo”.

EL SEGUNDO ESPEJO:
REFLEJA DE LO QUE JUZGAMOS EN EL MOMENTO

Algunas veces, el reflejo del momento puede estar mostrándonos algo más sutil de lo que estamos haciendo en nuestras vidas; a veces nos revela lo que juzgamos en nuestras vidas. ¿Cuántas veces atraes a tu vida personas que hacen ostensibles cualidades que te molestan soberanamente? A mí me costó años verlo. No entendía que atrajera a personas poco comprometidas. ¿Por qué la vida no me devolvía el mismo compromiso con el que yo me entregaba en los diferentes proyectos? ¡Por fin lo comprendí! La falta de compromiso de estos individuos activaban una carga emocional en mí porque eso es precisamente lo que juzgaba constantemente.

El reconocimiento del juicio reflejado en una relación es un descubrimiento poderoso, que tiene repercusiones que tocan cada aspecto de la vida. Agradece a las personas que te ayudan a tomar conciencia de esta lección. Yo lo hago y vivo sin rencor.

EL TERCER ESPEJO:
REFLEJOS DE LO QUE HEMOS PERDIDO, ENTREGADO O NOS HAN DADO

Principios ocultos básicos en el análisis de problemas y situaciones “terrenales”


Todos tenemos tendencia a buscar rápidamente soluciones y explicaciones físicas para problemas o dificultades físicas. Es lo más racional e intuitivo, y es así como percibimos que debe hacerse, ya que nos parece la forma natural de contrarrestar o navegar por las vicisitudes de la vida. Sin embargo, no siempre tiene porqué ser la correcta, y, en la mayoría de los casos, no lo es.

La vida del ser humano se rige por diferentes capas o niveles sutiles, planos y dimensiones de existencia, donde la parte física, solo es la más densa de todas ellas, y es solo el plano de manifestación de los efectos de otras cosas.

Raramente el plano físico es el plano de las causas, del origen de algo, es decir, que raramente algo que se manifiesta en nuestra realidad como un evento físico, ha tenido un detonante o raíz física. De ahí que, todo aquel que intente entender como su vida se rige por las leyes naturales que mueven la manifestación de aquello que vemos en nuestro día a día,  debe ahondar en otros niveles más allá del físico a la hora de analizar, y buscar las raíces, de cualquier cosa que le suceda, sea a nivel de salud, material, social, profesional, etc., etc.

La cadena descendente de la manifestación de la realidad

El plano material, tal y como lo percibimos, es tan solo el resultado final de una larga cadena de procesos energéticos y evolutivos que tienen su inicio y lugar en los llamados planos “no físicos”: procesos que nacen desde los planos superiores “espirituales”, luego cayendo al plano mental, luego al emocional o astral, luego al etérico, y finalmente al plano sólido y físico. En consecuencia, cada problema que encontramos en el plano físico tiene una causa que puede ser una amalgama de factores de esos diferentes niveles, y de ahí la importancia de analizarlos, para ver o intuir la solución. Es inútil tratar un problema en el plano físico cuando tiene una causa profundamente espiritual (generada en planos por encima del mental), o profundamente emocional. Estaríamos tratando de poner parches sin quitar el clavo que causó el pinchazo.

Por otro lado, hemos de tener en cuenta que cada plano tiene sus propias leyes particulares, que no pueden ser obviadas ni eliminadas, en todo caso, solo dirigidas y usadas tras su comprensión. Puesto que cada plano actúa en forma “pasiva” respecto al plano superior y de forma “activa” respecto al inferior (un plano o energía de un cierto nivel es modificable por energías superiores, y, a su vez, puede manipular energías de niveles inferiores). Dirigiendo y usando correctamente estas energías encontramos la forma de erradicar de raíz cualquier situación a nivel físico. Esto no significa que vayamos a hacer milagros y borrar de un plumazo según que cosas, pero su solución, que en muchos casos depende de fuerzas mentales y emocionales en marcha, puede aparecer “de la nada”, y cancelar el efecto final en el plano de nuestra realidad cotidiana, que es lo que estamos buscando desde el principio.

Todo tiene sus limites y sus tiempos, sus procesos y sus canales, la combinación y la comprensión de todo ello es lo que nos permite solucionar en el plano del “efecto”, el nuestro, el resultado de las “causas”, que no nos están gustando o nos están causando aquello que tildamos como “problema”.

Todo problema es potencialmente cuádruple

Una persona que ha sufrido un accidente, o coge una pulmonía, por ejemplo, podría suponer que todo el problema radica exclusivamente en el plano físico, en la mala suerte, porque otro conductor se saltó el semáforo o porque el aire acondicionado estaba demasiado fuerte y cogió frío, cuando es todo lo contrario. Ambos eventos tienen sus causas en planos más sutiles de nuestra realidad, y su manifestación está condicionada al descenso de los procesos iniciados a nivel mental o emocional, hasta el plano físico, que dan como resultado un evento u otro. Además, otras leyes están en juego, como la ley de causa y efecto (llamada “karma”), de la que ya hemos hablado otras veces, y que no es otra cosa que los procesos energéticos que nosotros mismos hemos puesto en marcha en algún otro momento, y que ahora vuelven de forma natural e inequívoca a su origen, con su efecto visible en la realidad física.

La dificultad de mantenerse consciente


Estoy releyendo estos días algunos de los libros de P.D Ouspensky, especialmente “Conscience”, que es una recopilación de 5 lecturas que dio allá por la década de 1930 a sus alumnos, donde hace muchísimo hincapié en que, para el hombre normal, es prácticamente imposible mantenerse “consciente” de si mismo, impidiendo que sean sus facetas del carácter, ego, y sub-personalidades, o programas automáticos de comportamiento, como Gurdjieff los llamaba, los que tomaran el control.

De nuevo, el autómata

Y es cierto. Fue leer esto de nuevo, y darme cuenta que lo estaba haciendo en modo automático. Que otra vez, casi la mayor parte de mi día lo había pasado funcionando a nivel semi-inconsciente, simplemente haciendo cosas, actuando y trabajando sin estar “presente”, y sin que mi alma-conciencia se mantuviera siempre en control de la percepción del mundo exterior.

Entonces me acordé de que, en los libros de Carlos Castaneda, especialmente en “The Fire from Within”, creo, Carlos habla y habla de como Don Juan Matus le tiene que dar pequeñas collejas o pequeños golpes, para colocarlo en un estado de “alerta consciente” de forma que pueda asimilar y absorber sus enseñanzas de forma apropiada. Se ha dicho que Castaneda en realidad está explicando las mismas enseñanzas e ideas de Gurdjieff bajo un entorno y lenguaje chamánico y más “exótico”, porque si analizas ambas fuentes, en realidad están contando más o menos los mismos conceptos con diferentes palabras, lo cual tampoco es nada del otro mundo, teniendo en cuenta que todos aprendemos de múltiples corrientes y que solo comparando y experimentando somos luego capaces de transmitirlo con nuestras propias palabras. Si Castaneda estudió a Gurdjieff y luego lo explicó con la simbología que representan las enseñanzas de Don Juan es normal que veamos estos paralelismos entre ambos.

Pero volviendo al tema de estar presente, parece que está claro que uno no puede doblegar a la mente automática por si solo. Se necesitan las collejas de alguien que te guie para recordarte que hemos vuelto a caer bajo el control de la máquina autómata que llevamos y que, de nuevo, hemos dejado de percibir el entorno y vivir en el “presente”, para volver a dejarnos engullir por los procesos mentales que no descansan ni un solo segundo mientras estamos vivos.

La dificultad de mantenerse en el “ahora”

Definitivamente doy por cierto esa afirmación, a la mínima que te descuidas, la mente automática, las subpersonalidades del ser humano toman el 100% del control de la percepción del mundo. Quizás es correcto que sea así, pues en realidad estas personalidades pertenecen al cuerpo físico que ocupamos y el alma solo es un conductor temporal del mismo, pero esto seria el equivalente a pensar que es correcto que los coches o aviones viajen siempre en piloto automático porque tienen buenos sistemas de navegación, lo cual ya no me pinta tan bien. Y sin embargo, es lo que nos pasa en la mayoría de los casos a la mayoría de las personas.

Al haberme dado cuenta de que caigo en modo autómata a la mínima que me distraigo, y como no tengo un maestro al lado que me saque de mi automatismo cuando me descubro en él, he comprendido porque Gurdjieff, y en su Cuarto Camino, hacia tanto énfasis en desmontar esos programas automáticos para que tuvieran menos poder. Todo lo que Echkart Tolle afirma sobre mantenernos en el presente, en su libro “El Poder del Ahora”, es correcto, en el sentido de que es lo que habría que hacer, pero no es lo que sucede en la práctica, al menos no en mi experiencia, porque mientras no seas capaz de reducir el poder de las subpersonalidades que tenemos, estas hunden de nuevo a la conciencia a un estadio de mero acumulador de experiencias trabajando por debajo de los procesos mentales.

Descubrir tus programas automáticos

miércoles, 29 de julio de 2015

Mapa facial: lo que el rostro dice sobre tu salud


Máquinas modernas tales como de resonancia magnética y de Rayos X, hoy en día son muy sofisticadas y realmente no dejan mucho a nuestra imaginación. Sin embargo, no llevan mucho tiempo siendo lo último en tecnología. Los trastornos y enfermedades humanas, por otro lado, les ganan por milenios. Para eso, médicos de la antigüedad usaban diagnósticos de observación matizados para de manera inmediata, reducir los síntomas de los padecimientos específicos en el interior del cuerpo, cosa que ayudaba a prevenir o solventar futuras enfermedades.

Estas técnicas hoy en día pueden seguirse utilizando como por ejemplo, para “leer” lo que dice la piel de tu cara y ayudar a determinar las causas de brotes o manchas. Es así que, “El mapa facial”, es una práctica antigua que procede de la sabiduría ayurvédica, asocia un punto específico del rostro a cierto órgano o parte del cuerpo, que determinará qué se va a tratar internamente para arrojar resultados en la superficie.


Mapa facial: 10 áreas de tu rostro que dicen algo sobre tu salud

1. Frente

Puede significar: posibles problemas de la vesícula biliar e hígado.

Según el Ayurveda, la frente se relaciona con el sistema digestivo y el sistema nervioso, lo que significa posiblemente que el estrés y el estancamiento interno, están causando erupciones o brotes aquí. Se recomienda reducir la ingesta de alimentos industrializados y grasas saturadas. Reduce o elimina los alimentos procesados, al mismo tiempo que incorporas más alimentos vivos a tu dieta. Comeensaladas de vegetales diariamente, al igual que jugos verdes en ayunas. Hay decenas de recetas según sea tus necesidades. Busca en la web, o en su mejor caso, busca asesoría con tu nutricionista al tiempo que incorporas la meditación y el yoga para mantener el estrés bajo.


2. Entrecejo, del lado derecho

Podría significar: represión de emociones en el hígado.

Una ansiedad profunda causa que tu rostro adquiera arrugas, pero entender cuál es el patrón o la raíz de este asunto, puede ser de ayuda para entender en dónde estás cargando esa tensión o estrés, y qué órganos por lo tanto, podrían estar en riesgo. Según esta práctica aryuvédica, si tienes una línea vertical en el entrecejo orientado más del lado derecho, podría estar indicando represión de emociones – especialmente la ira – en el hígado.

Ver: Dieta para desintoxicarte emocional y físicamente por problemas de hígado

3. Entrecejo, del lado izquierdo

Podría significar: represión las emociones en el bazo

De lo contrario, una línea en el entrecejo, orientada hacia el lado izquierdo podría estar hablando de emociones encerradas en el bazo.

4. Ojos

Podría significar: complicaciones intestinales, de tiroides y/o de articulaciones.

Los ojos nos pueden revelar situaciones muy puntuales también: un iris pequeño señala problemas en los huesos como dolor en las articulaciones y el área blanca agrandada del iris puede significar que las articulaciones están en un estado degenerativo. Por otro lado, un iris con una apariencia irregular, puede estarnos hablando de una mala absorción de nutrientes en el intestino. Si observas como un anillo iluminado alrededor del iris, debes reducir el consumo de sal y azúcar. Esto indica que te estás excediendo con estos dos alimentos. Un hígado débil muestra ojos un tanto amarillentos.

5. Abajo de los ojos

Podría significar: insuficiencia renal

La inflamación de los párpados inferiores indica funciones del riñón deterioradas. Aumentar el consumo de agua va a ayudar al riñón, también lo hacen las especias que añades a tu comida ya que encienden el fuego digestivo del cuerpo. Asegúrate también de masticar bien los alimentos, se recomienda masticar cada bocado aproximadamente 30 veces antes de tragarlo).

6. Mejillas

La base del Ser y la Mente del hombre -entrevista a Krishnamurti

Krishnamurti

DAVID BOHM: Tal vez podríamos profundizar más en la naturaleza de la base, investigar si existe una posibilidad de llegar a ella y si ella tiene alguna relación con los seres humanos. Y también si es posible que haya un cambio en la conducta física del cerebro.

KRISHNAMURTI: ¿Podríamos abordar esta cuestión desde el punto de vista de por qué tenemos ideas? ¿Y es la base de todo lo que existe una idea? Eso es lo que debemos tener claro desde el principio. ¿Por qué las ideas se han vuelto tan importantes?

DB: Tal vez porque no esté clara la distinción entre las ideas y lo que se encuentra más allá de las ideas. A menudo consideramos que las ideas son algo más que ideas; sentimos que no son ideas sino una realidad.

K: Eso es lo que quiero descubrir. ¿Es la base una idea, es imaginación, es una ilusión, un concepto filosófico? ¿O es algo absoluto, en el sentido de que no hay nada más allá?
DB: ¿Cómo puede usted decir que más allá no hay nada?

K: Estoy llegando a eso. Quiero ver si miramos esa base, si la percibimos, o si tenemos un discernimiento de ella a partir de un concepto. Porque, después de todo, el mundo occidental, y tal vez también el mundo oriental, se basa en conceptos.

Toda la perspectiva religiosa y sus creencias se basan en eso. ¿Abordaremos, pues, la cuestión desde ese punto de vista o lo hacemos como una investigación filosófica, filosófica en el sentido de amor a la sabiduría, amor a la verdad, amor a la investigación, la labor de la mente? ¿Estamos haciendo eso cuando discutimos, cuando queremos investigar, explicar o descubrir qué es esa base?

DB: Bueno, tal vez no todos los filósofos hayan estado fundamentando sus enfoques en conceptos, aunque es cierto que la filosofía se enseña por medio de conceptos. Indudablemente, es muy difícil enseñarla salvo que sea a través de conceptos.

K: ¿Cuál es entonces la diferencia entre una mente religiosa y una mente filosófica? ¿Comprende lo que trato de comunicar? ¿Podemos investigar la base desde una mente disciplinada en el conocimiento?

DB: Nosotros decimos que fundamental, intrínsecamente la base es desconocida. Por lo tanto no podemos empezar con los conocimientos, y hemos insinuado que debemos partir de lo desconocido.

K: Sí. Digamos, por ejemplo, que x sostiene la existencia de tal base. Y todos nosotros, y y z, decimos: ¿Qué es esa base? Pruebe que existe, demuéstrelo, déjela que se manifieste. Cuándo hacemos ese tipo de preguntas, ¿lo hacemos con una mente que está buscando, o más bien con una mente que tiene esta pasión, este amor por la verdad? ¿O meramente decimos: Hablemos de ello?
DB: Creo que en esa mente está la exigencia de certeza, queremos estar seguros. Por lo tanto, no investigamos.

K: Supongamos que usted afirma que hay algo así, que la base existe, que es inamovible, etcétera. Y yo digo que quiero descubrirlo. Le pido que me lo demuestre, que me lo pruebe. ¿Cómo puede mi mente, que ha evolucionado a través del conocimiento, que se ha disciplinado muchísimo en el conocimiento, tan siquiera tocar aquello? Porque aquello no es conocimiento, no es un producto del pensar.

DB: Sí, tan pronto como decimos demuéstremelo, queremos convertirlo en conocimiento.

K: ¡Así es!

DB: Queremos estar absolutamente seguros, de manera que no haya lugar a dudas. Y no obstante, en la otra cara de la moneda, también está el peligro del autoengaño y la ilusión.

K: Por supuesto. la base no puede ser alcanzada en tanto haya cualquier forma de ilusión, que es una proyección del deseo, del placer o del miedo. Entonces, ¿cómo lo percibo? ¿Es una idea para ser investigada? ¿O es algo que no puede investigarse?

DB: Correcto.

K: Porque mi mente está adiestrada, disciplinada por la experiencia y el conocimiento, y solo puede funcionar en esa área. Y viene alguien y me dice que esta base no es una idea, que no es un concepto filosófico, que no es algo que pueda ser producido o percibido por el pensamiento.

DB: No puede experimentarse, percibirse o comprenderse mediante el pensamiento..

K: ¿Qué me queda entonces? ¿Qué he de hacer? Sólo dispongo de esta mente que ha sido condicionada por el conocimiento. ¿Cómo puedo alejarme de todo eso? ¿Cómo puedo yo, un hombre común, educado, ilustrado, experimentado, sentir esta cosa, tocarla, comprenderla?
Usted me dice que las palabras no me lo comunicaran. Me dice que debo tener una mente libre de todo conocimiento, excepto el tecnológico. Y usted me está pidiendo algo imposible para mí, ¿no es así? Y si yo digo que haré un esfuerzo, entonces también eso nace del deseo egocéntrico. ¿Qué haré entonces? Creo que es un interrogante muy serio. Es lo que toda persona seria se pregunta.

DB: Al menos implícitamente. Puede que no lo digan.

K: Sí, implícitamente. Entonces usted, que está en la otra orilla, por así decirlo, me dice que no hay barca para cruzar el río. Tampoco puedo salvarlo a nado. De hecho no puedo hacer nada. Básicamente en eso viene a parar la cosa. ¿Qué haré entonces? Usted me lo está preguntando, interroga a la mente, no a la mente general sino…

DB:…a la mente particular.

K: Usted le está pidiendo a esta mente particular que evite todo conocimiento. ¿Se ha dicho esto alguna vez en el mundo cristiano o judío?

El Ego contra la vida – Eckart Tolle -

Eckart Tolle 


Las quejas mentales son un aspecto de como el ego se opone al momento presente, de cómo el ego se nutre, es el ego contra la vida.

Hay muchos egos que están en un estado casi constante de quejas mentales. Algunas veces lo piensan y otras salen de la boca. Se quejan de personas, situaciones, tiempo, del país, se quejan de todo. Si salen de vacaciones siempre encuentran algo de qué quejarse.

 Esta es una de las formas a través de las que el ego se sostiene. Se siente más fuerte en esa oposición contra lo que ES. Oposición contra lo que ES, ya se ve que es algo demente, es una demencia, oponerse contra ES. ES ya es, pero oponen lo que ES. O sea que el estado normal que significa “loco”, el estado normal del falso yo, es esa oposición contra la vida, del falso yo.

Cuando lo ponemos así, vemos lo loco que es. Oposición contra la vida. Yo contra la vida, dice el ego. Así percibe, así se percibe así mismo, yo contra el universo. Aquí estoy yo, y aquí (fuera) el resto del mundo. Y el resto del mundo me amenaza, pero también lo necesito, o sea, estoy en conflicto. Necesito las cosas del mundo, pero al mismo tiempo es una amenaza. Y así vive el ego, quiero más de eso, pero estoy contra eso, porque necesito llegar allí y obtener lo más.

Aceptar el momento, aceptar el aquí y el ahora, es convertir esto no inconsciente a un sí consciente, y aceptar la forma de este momento como es. Abandonamos la resistencia porque hemos reconocido que la resistencia contra la vida es demencia. Y ¿dónde está la vida?, aquí, siempre ahora, aquí. Una nueva relación con el ahora. Una nueva relación, una relación abierta y amistosa con la forma de este momento, sea lo que sea. Esta es la práctica espiritual más eficaz que hay, y la más simple. Continuo alineamiento con la forma del momento presente

Si es así, acepta lo que es, y si es necesario la acción se puede actuar, la base de la acción eficaz es estar alineado con la vida. Entonces cada acción es mucho más eficaz que la acción que viene de la negatividad que va con el no. Es demasiado simple para la mente, que quiere una práctica espiritual más complicada. La mente dice, dame una práctica más complicada, la más especial y dime cuanto tiempo va a durar, cuantos años necesito para llegar. Ok, te doy esa práctica, está aquí, contiene 50 pasos, y cada paso es medio año, y llegarás dentro de 25 años a la meta, ¡ah! ¡Qué bien! Gracias. Ahora los próximos 25 años, puedo practicar cómo llegar al futuro. Esto le gusta al falso yo, le da algo de comer, le da tiempo. Porque el yo dice dame tiempo para llegar.

 Y aquí esta práctica no requiere tiempo. Acepta este momento como si lo hubieses elegido. Esta práctica no requiere tiempo. No necesito un día, un año, o dos minutos para esta práctica, solamente este momento. Acepta cada momento (lo llamamos cada momento, pero siempre es el mismo momento que tiene formas diferentes) acepta cada momento como si lo hubiésemos elegido. El universo, la totalidad del universo ha producido la forma de este momento, no puede ser otra cosa, porque ES. No se puede discutir con ES. Es una locura discutir con ES. Lo que ES, ya ES. No es posible discusión. Cada discusión es demencia.

 La naturaleza no tiene discusión con ES. El árbol, la flor, el animal, viven todavía en esa alineación, pero inconsciente. Nosotros hemos perdido la alineación con la vida, y ahora la estamos encontrando otra vez y va a ser mucho más profunda que antes, cuando era nuestro estado normal en el llamado paraíso de la mitología. Y si aceptamos la forma, y la práctica es cada momento solamente, solamente este momento, aceptamos el momento, entonces interiormente se abre el espacio. Nosotros entonces somos espacio para lo que sucede, somos espacio para cada situación, somos el espacio para cada sufrimiento. Y muy de repente vemos que si nosotros llevamos esa dimensión a este mundo, esta dimensión del espacio, que no juzga, que permite la forma del momento sea como ES. Si no juzgamos lo que ES, entonces, entonces esta ausencia de juicio es también la ausencia de pensamientos que imponemos sobre el mundo.

Eckart Tolle


fuente:http://caminoconciencia.blogspot.com.es/2012/03/el-ego-contra-la-vida-eckart-tolle.html

martes, 28 de julio de 2015

Desvincúlate de las heridas de tu pasado -Wayne Dyer

Wayne Dyer


La inclinación a vincularnos con nuestras heridas, en lugar de dejarlas atrás, hace que experimentemos constantemente la sensación de no ser dignos. Una persona que haya experimentado acontecimientos traumáticos en la vida, como una violación sexual, la muerte de seres queridos, enfermedades traumáticas, accidentes, rupturas familiares, drogadicciones y otras cosas similares, puede llegar a vincularse con los dolorosos acontecimientos del pasado y rememorarlos para llamar la atención o despertar lástima en los demás. Esas heridas de nuestras vidas parecen darnos una gran cantidad de poder sobre los demás.


Cuanto más les hablamos a otros sobre nuestras heridas y sufrimientos, tanto más creamos un entorno de compasión por nosotros mismos. Nuestro espíritu creativo permanece tan conectado con los recuerdos de nuestras heridas que no puede dedicarse a transformar y manifestar. El resultado de ello es la sensación de desmerecimiento, de no ser digno de recibir todo aquello que se deseas.
La tendencia a vincularnos con las heridas de nuestras vidas nos recuerda lo poco merecedores que somos de recibir nada de lo que realmente nos gustaría tener, debido a que permanecemos sumidos en un estado de sufrimiento. Cuanto más se recuerdan y se repiten estas historias dolorosas, tanto más tiene garantizado esa persona que no atraerá la materialización de sus deseos.

Quizá la frase más poderosa que puedas llegar a memorizar en este sentido sea: «Tu biografía se convierte en tu biología». A la que yo añadiría: «Tu biología se convierte en tu ausencia de realización espiritual». Al aferrarte a los traumas anteriores de tu vida, impactas literalmente sobre las células de tu cuerpo. Al examinar la biología de un individuo, es fácil descubrir en ella su biografía. Los pensamientos angustiosos, de autocompasión, temor, odio y otros similares, cobran un peaje sobre cl cuerpo y el espíritu. Al cabo de un tiempo, el cuerpo es incapaz de curarse, debido en buena medida a la presencia de esos pensamientos.

El apego al dolor sufrido en los primeros años de la vida procede de una percepción mitológica según la cual «tengo derecho a una infancia perfecta, libre de dolor. Utilizaré durante el resto de mi vida cualquier cosa que interfiera con esta percepción. Contar mi historia será mi poder». Lo que hace esta percepción es darle permiso al niño herido que llevas dentro para controlarte durante el resto de tu vida. Además, te proporciona una fuerte sensación de poder ilusorio.

Tenemos que ser muy cuidadosos para evitar explicar nuestra vida actual en términos de una historia traumática anterior. Los acontecimientos dolorosos de nuestras vidas son como una balsa que se utiliza para cruzar el río. Debes recordar bajarte una vez que hayas llegado a la otra orilla.
Observa tu cuerpo cuando has sufrido una herida.

Una herida abierta se cierra en realidad con bastante rapidez. Imagina cómo serían las cosas si esa herida permaneciera abierta durante mucho tiempo. Se infectaría y, en último término, acabaría por matar a todo el organismo. El cerrar una herida y permitir que cure puede actuar del mismo modo en los pensamientos de tu mundo interior.

Así pues, no lleves contigo tus heridas. Afróntalas y pide a la familia y a los amigos que sean compasivos mientras te recuperas. Luego, pídeles que te lo recuerden amablemente cuando se convierta en una respuesta predecible. Quizá en cuatro o cinco ocasiones tus amigos y personas queridas te dirán: «Sufriste una experiencia trágica y comprendo perfectamente tu necesidad de hablar de ello. Me importa, te escucho y te ofrezco mi ayuda si eso es lo que deseas». Después de varias situaciones de este tipo, pídeles que te recuerden amablemente que no debes repetir la historia con el propósito de obtener poder a través de la compasión de los demás.

Al retroceder en tu camino y reavivar continuamente tu dolor, incluyendo la descripción de ese dolor y la calificación de ti mismo (superviviente de un incesto, alcohólico, huérfano, abandonado), no lo haces para sentirte más fuerte. Lo haces debido a la amargura que estás experimentando. Esa amargura se pone de manifiesto en forma de odio y cólera al hablar de esos acontecimientos, con lo que no haces sino alimentar literalmente el tejido celular de tu vida a partir de tu cosecha de acontecimientos del pasado.

Eso hace que se extienda la infección e impide la curación. Y lo mismo sucede con el espíritu. Esta cosecha de amargura te impide sentirte merecedor. Empiezas a cultivar entonces una imagen sucia, de criatura desafortunada, desmerecedora y difamada, y eso es lo que envías al universo, lo que inhibirá cualquier posibilidad de atraer el amor y la bendición a tu vida.

Aquello que te permitirá desvincularte de tus heridas es el perdón. El perdón es lo más poderoso que puedes hacer por tu fisiología y por tu espiritualidad, a pesar de lo cual sigue siendo una de las cosas menos atractivas para nosotros, debido en buena medida a que nuestros egos nos gobiernan de un modo inequívoco. Perdonar se asocia de algún modo con decir que está bien, que aceptamos el hecho perverso. Pero eso no es perdón.

Perdón significa llenarse de amor e irradiar ese amor hacia el exterior, negándose a transmitir el veneno o el odio engendrado por los comportamientos que causaron las heridas. El perdón es un acto espiritual de amor por uno mismo, y envía a todo el mundo, incluido tú mismo, el mensaje de que eres un objeto de amor y que eso es lo que vas a impartir.

En eso consiste el verdadero proceso de desvinculación de las heridas, de no seguir aferrándose a ellas como preciadas posesiones. Significa renunciar al lenguaje de la culpa y la autocompasión, y a no seguir adelante con las heridas del pasado. Significa perdonar íntimamente sin esperar que nadie lo comprenda. Significa dejar atrás la actitud del ojo por ojo que sólo causa más dolor y la necesidad de más venganza, sustituyéndola por una actitud de amor y perdón. Esta forma de actuar es alabada en la literatura espiritual de todas las religiones.

Sentirse digno es esencial para poder atraer aquello que se desea. Es, simplemente, una cuestión de sentido común. Si no tienes la sensación de merecer algo, ¿por qué te lo va a enviar la energía divina que está en todas las cosas? Así pues, tienes que cambiar y saber que tú y la energía divina sois una sola cosa, y que es tu ego el que se confabula para impedirte utilizar este poder en tu propia vida.
A continuación se indican algunas de las grandes actitudes y comportamientos que puedes incorporar a tu conciencia para facilitar el crecimiento de tus sentimientos de merecimiento.


UN PLAN QUE TE AYUDARÁ A VER QUE ERES DIGNO DE RECIBIR Y ATRAER DESDE LA FUENTE DIVINA

En búsqueda de la Conciencia – Brad Hunter

Brad Hunter
Como resultado y respuesta a esta crisis evolutiva, ha nacido una nueva conciencia. Pero, ¿por qué hablamos, entonces, de una crisis existencial? Porque el despertar de la conciencia no se hace de una forma mágica, por gracia divina, rápida o por el simple acto de existir. La respuesta es que se evoluciona por mérito, es decir requiere de un inmenso trabajo personal y colectivo para poder asimilar la información consiente de la evolución.

Es una cuestión de armónicos y resonancia. La conciencia es información, es energía galáctica que impacta a todos por igual, pero no todos tienen sus “cerebro-mente-receptores” sintonizados en la frecuencia correcta para que esto suceda.

El ímpetu y la necesidad de cambio sin despego de los antiguos condicionamientos de la conciencia y arraigados fuertemente en el subconsciente, nos llevan a que todo sea más confuso y menos claro. La realidad de quienes buscan información en el “mapa del nuevo conocimiento” se encuentran con patrones de información altamente contaminante por “mandatos condicionantes de la vieja conciencia” y el antiguo saber.

La Física Cuántica, nace como una nueva ciencia con “con-ciencia” que empieza a construir un puente entre el conocimiento ancestral que sobrevivió de las anteriores humanidades y que fuera “limitado” en el terreno de la mística, con lo aprendido como resultado evolutivo de las ciencias de la actual humanidad.

Hoy de forma ideal y casi romántica –como quien amanece de pronto en iluminación en una nueva tierra o en un nuevo cielo– se plagó el “mercado de la nueva conciencia” de agentes de confusión y desinformación. Sin ánimos de herir la susceptibilidad de nadie y sabiendo que en muchos casos esto, es motivado por la impetuosa necesidad de cambio, y la buena voluntad del aprendiz, aparecieron por arte de magia, profetas del nuevo conocimiento. Con sobras de buena intención, pero desconocedores de los motivos verdaderos de las causas del proceso, repiten casi irracionalmente lo que leen, escuchan, ven y experimentan por diferentes medios o por mérito de búsqueda personal pero que produce un efecto de “desencanto y decepción”.

La conciencia es en sí misma energía que porta información y nosotros actuamos según nuestra propia capacidad, como decodificadores de dicha información. Para ello poseemos la mente, el intelecto (“software”) y el cerebro que es el (“hardware”) para interpretar y almacenar en el alma, lo aprendido. No todos los seres humanos poseemos por, dedicación, posibilidad o estudio, el conocimiento y la capacidad suficiente para poder difundir claramente de que se trata realmente el proceso en marcha. Es una enorme responsabilidad que debe ser asumida con seriedad por todos los que hacemos esta tarea.

Es en esta confusión, donde hallan terreno fértil los antiguos poderes manipulativos con el objetivo de magnificar la crisis existencial y ponerla a su favor. Es así como quienes creen ser agentes del despertar, por desconocimiento, terminan siendo funcionales a la desinformación. Hay un dicho que dice: “La mejor manera de esconder un elefante, es en una manada de elefantes” y es por ello que el mercado del nuevo conocimiento fue inyectado de pseudo información, medias verdades y desinformación. Las víctimas son todas aquellas personas que con buena voluntad y falta de valores de creencias se apoyan casi por acto de fe en este conocimiento nuevo sin evaluar lógicamente la validez de su contenido.