Reconocemos su entendible impaciencia mientras esperan experimentar el evento que se ha mencionado y prometido desde hace tiempo atrás, el evento que comenzará con su despertar a su estado consciente total y natural y que los lleva al conocimiento de su Unidad armoniosa, inseparable y gozosa con Dios.
Es inevitable que despierten porque no pueden permanecer dormidos cuando se les ha pedido que despierten amorosamente.Y ciertamente están siendo llamados, se les da codazos suaves y se les empuja hacia ese maravilloso estado.
Renueven su intención de despertar cada vez que un pensamiento de despertar les ocurra, porque a veces permiten la duda, que es parte de la ilusión, parte de su condición humana, y reprimen esa intención.
Cuando eso pasa, la ilusión se vuelve más real para ustedes, jalándolos más profundamente a ella y con esto fortaleciendo sus dudas sobre el despertar a la Realidad y con esto intensificando su aparente retención de ustedes.
Están firmemente establecidos en el camino hacia adelante, en el camino a casa hacia la Realidad donde tienen su eterna e ininterrumpida existencia en Presencia de la Fuente, el amoroso Padre cuyo gozo fue exuberantemente expresado al crearlos para compartir una vida eterna de maravilla con Él.
Sus insatisfacciones y desilusiones con la vida en la Ilusión son debidas básicamente a su sensación de soledad, de separación y su constante deseo insatisfecho de ser amados y ser uno con Dios.
Buscan satisfacción en relaciones con otros humanos y mientras pueden ser profundamente satisfactorias, nunca son suficientes porque su verdadera naturaleza es Uno con Dios y eso no puede experimentarse en la forma humana porque la enorme energía de Él podría causar la desintegración instantánea de sus cuerpos.
El campo de energía de sus cuerpos humanos es muy débil, podrían decir que apenas y provee alguna energía en absoluto y no podrían sostener el poder que causaría combinado con el de la Fuente divina.
Pocos de ustedes en algún momento han recibido un choque eléctrico de un aparato eléctrico en mal funcionamiento y saben lo desagradable que es eso.
Sin embargo, casi no se compara con lo que fluiría a través de ustedes si estuvieran conectados directamente a la red eléctrica local que le da energía a su hogar y hacer eso los reduciría a cenizas.Y el poder de esa red no se compara al sol en el centro de su sistema solar.
Y eso no se compara al infinito Poder del Amor que los sustenta y los mantiene eternamente.Sus cuerpos humanos, como se les dice a menudo, fueron construidos para proveer una experiencia de rigurosa limitación, una sensación de pequeñez y separación, en verdad una sensación de casi extrema insignificancia en comparación con el universo en el que se encuentran.
Un estado del ser tan alejado de la Unidad con Dios como pudieran imaginar para que puedan enfrascarse en sus juegos de separación de su Fuente.Pero en verdad son mucho más grandes que el universo en el cual parece que su mundo en el que viven se localiza.






