sábado, 18 de abril de 2015

“Todo lo que ocurre en el cuerpo y en la vida tiene un mensaje para ti”.


La vida es sabia. Aprender a descifrar sus mensajes te permitirá fluir con ella en cualquier situación, por desfavorable que parezca, y recoger el regalo que allí se encuentra.
El alma nos está enviando sus mensajes constantemente en una miríada de formas, tanto desde lo que percibimos como realidad externa (lo que parece estar ahí fuera) como desde nuestro interior. Para poder comprender lo que nos dice, es preciso despertar un arte que hemos olvidado: el arte de escuchar la vida. Josep Soler explora este arte de escuchar la vida y alinearse con ella en su libro “El lenguaje del alma”.

En una entrevista a una concertista internacional, la periodista le preguntaba sobre sus planes de futuro y ella respondió: “No hago planes para no interferir en los planes que la vida tiene para mí”. Si la pianista andaba acertada, qué planes crees que la vida tiene para cada persona? 

Distingamos inicialmente entre los planes que hace el personaje -o ego- y los planes del alma o el Ser. Los planes que hace el personaje siempre se quedan pequeños respecto a los que hace el alma. Estoy acuerdo con la concertista porque en muchas ocasiones los planes que hacía se quedaban pequeños. Aprendí esto en uno mis viajes a Latinoamérica, donde tuve que cancelar una serie de eventos que tenía programados y las cosas que ocurrieron o los eventos que surgieron fueron mucho mejores que los que mi yo pequeño había planificado.

Las situaciones que ocurren en nuestra vida, ¿tienen una función? Cuál? 

El propósito de las cosas que nos ocurren la vida es disfrutar de la plenitud de la manifestación. Si por el motivo que sea esta plenitud no está disponible, el propósito de las cosas que nos ocurren es despertar a la realidad, que es que somos seres espirituales, y por tanto, la plenitud y abundancia son lo natural. Si no lo vivimos de forma natural, es que estamos frente una experiencia que no está integrada. Detrás de cada experiencia no integrada hay un regalo que está pendiente de ser recogido. Cuando hay un asunto sin resolver, éste suele presentarse reiteradamente a lo largo de la vida para poder ser sanado algún día. Gracias a que se repite el mismo tipo de experiencia reiteradamente, podemos tomar conciencia de su existencia y reconocer e integrar finalmente el tesoro que contiene. Si no es un tema grave, ni afecta un aspecto básico de nuestra vida, podemos tratar de ignorarlo mirando hacia otro lugar, aunque esto no siempre es posible.

Que aparezca la misma pauta o conflicto una y otra vez en nuestra vida, tiene entonces un sentido? Nos apunta hacia algo que hay que comprender, un regalo pendiente de recoger?

Así es. El asunto pendiente nos está hablando de algo que está relacionado con nuestro crecimiento o evolución y que está siendo ignorando, consciente o inconscientemente. Ese crecimiento o evolución es precisamente el regalo que nos ofrece la situación pendiente. No obstante, el hecho de que carezcamos de la consciencia o de la visión de que se trata de un regalo es lo que nos puede impedir afrontar la situación para así poder recogerlo. Por ello, la situación se repite una y otra vez, hasta que dispongamos de la conciencia que permitirá que el regalo sea recogido en su totalidad.

Cómo se organiza todo este guión?

Es la llamada del alma que busca captar nuestra atención para que nos demos cuenta de que hay algo de valor en esa área de la vida y que se presenta una buena oportunidad de descubrirlo. Si la situación se ha estado ignorando durante bastante tiempo, puede llegar a un límite en que nos obliga a hacer algo al respecto. Cuando la llamada del alma llega al cuerpo físico, significa que el asunto es de vital importancia. O bien es algo urgente, o bien lleva demasiado tiempo siendo ignorado.

Llegado ese momento, nos queda finalmente claro que ocupa, no solo un espacio en nuestra conciencia, sino también en nuestro cuerpo, a través del dolor o la incomodidad constante. En ese momento ya no permite ser ignorado por más tiempo, toma protagonismo y requiere atención. Mientras el regalo está pendiente de recoger, el patrón, situación o molestia física continúa presentándose.

Hasta que comprendemos y resolvemos la situación, y entonces aparece el “regalo”.

Recoger el regalo despertará una parte de nosotros que se había quedado dormida y nos impulsará poderosamente a dar un nuevo paso en nuestro camino de vida. Si estamos atravesando una circunstancia que nos hace sufrir, nos liberará de ella a través de comprender ampliamente lo que está sucediendo. Recogerlo también tiene la capacidad de sanarnos a nosotros mismos, a nuestras relaciones personales y a nuestros ascendientes y descendientes. Así ha ocurrido en los distintos casos que se exponen a continuación, porque la enfermedad o la situación es un reflejo del ser interior y muestra algo que hemos ignorado y que es de vital importancia. Al llevarlo a la luz de la conciencia creamos salud en el cuerpo y plenitud en la vida.

Por qué sufrimos tanto, si cualquier cosa que ocurre es una oportunidad? 

Sufrir es la resistencia a sentir; cuando uno no quiere sentir, cuando se opone a sentir algo, aparece el sufrimiento. El sufrimiento es emocional, el dolor es físico. El dolor pertenece a la vida. Es bueno sentirlo porque es una señal de alerta, es inevitable y forma parte de la experiencia en un cuerpo físico. La función de sufrimiento vuelve a ser despertar, es una llamada intensa de la vida, para darnos cuenta de que somos los creadores de nuestra realidad, que la creamos a través nuestros pensamientos, creencias y limitaciones, lo que llamo el cuerpo mental.

Cómo sufrir menos? 

viernes, 17 de abril de 2015

El único modo de vivir


Dice un amigo que existir no es lo mismo que vivir. Dice que existir es atravesar la vida a duras penas sorteando todo tipo de situaciones y problemas, reaccionando ante ellos e intentando hacer las cosas sin tener muy claro porque las hacemos, dejándonos llevar por la marea de las corrientes que el entorno nos marca.

Vivir, por el contrario, es dejarse llevar por la corriente de la vida creadora que nace del interior de uno mismo, imbuido en la mágica energía de todo lo que existe, y que conecta todo con todo, y sabiendo que el único instante que cuenta es el instante presente, desde donde, además, es el único instante que representa a la misma eternidad. Esta descripción del vivir suena a palabras bonitas cuando se reciben desde la cabeza, y a verdad rotunda cuando se sienten desde el interior del ser que somos. Párate un momento a ver cual de las dos opciones fue la primera en resonar.

Es posible que muchos de vosotros hayáis oído hablar de la antigua sabiduría tolteca que Don Miguel Ruiz plasmó en sus famosos “Cuatro Acuerdos”, cuatro reglas para la vida que marcan la diferencia entre existir y vivir, entre pensar y analizar la vida, o sentir y fluir con ella. La mente piensa y analiza, el ser interior que somos siente y fluye.

Dice el primer acuerdo

que no te puedes tomar nada de forma personal. Nada te pueden decir o hacer como para que te lo puedas tomar como si de algo personal contra ti se tratara y tuvieras que enfadarte o reaccionar por ello. Nada es lo suficientemente importante en esta vida como para permitir que te pueda sacar de tu centro, de tu felicidad y de tu bienestar, y esto solo sucede cuando consideramos que algo que nos digan, o nos hagan, tiene poder para ello, es decir, nos lo tomamos como algo personal contra uno mismo. Cuando no le das poder a nada externo a ti para que modifique tu estado de paz y armonía interna, nada ni nadie tiene control sobre nosotros, y por lo tanto, automáticamente, su efecto se diluye en tu realidad (no tiene porque hacerlo en la realidad de los demás).

Tu accionar, que no reaccionar, luego, sobre la situación en la que te encuentres, nace de tu poder para tomar la mejor decisión respecto al evento o persona con la que tengas que lidiar, siempre y cuando mantengas la convicción de que no debemos tomarnos nada personalmente. Además, en la mayoría de los casos, las personas manifiestan hacia fuera lo que llevan dentro, y por tanto, no están accionando contra ti, sino reaccionando y proyectando alguna faceta de su mundo interior que, posiblemente, a ti ni te viene ni te va. El mismo reaccionar de esa persona que te tomas como algo personal, habría sido proyectado de igual forma sobre otra que nada tenga que ver contigo, quizás pensando esa otra persona que también era algo personal contra ella cuando no era más que lo que, quien lo manifestaba, reflejaba de su realidad interior.

Dice el segundo acuerdo

que nada se puede suponer. Porque si supones puedes llegar a conclusiones erróneas. Nadie tiene nunca todos los datos de cualquier situación, evento o experiencia de forma que puedas comprenderla, entenderla o gestionarla como si tuya se tratara. Nunca supongas nada, pues te estarías inventando, intentando rellenar los datos que te faltan, con aquellos que tu posees en tu interior. El “creo que dijo esto…” o el “creo que quiere decir lo otro”… no tiene base real. Y dos personas oyendo lo mismo supondrán dos cosas totalmente diferentes, posiblemente siendo ninguna de ellas correcta respecto al origen de lo que generó la suposición.

Tu mundo es diferente al mundo de la persona que dijo esto o lo otro, y no tienes ni idea de que componentes a nivel de arquetipos, programas y patrones mentales tiene esa persona que la llevan a actuar o decir lo que hace o dice. De forma que, a no ser que puedas estar en la mente de esa otra persona, y sentir exactamente lo que quería hacer o decir, nunca puedes suponer nada, pues las suposiciones siempre serán equivocadas. En el mundo de los toltecas no se adivinan las cosas, sino que se preguntan y aclaran sin suponer nunca nada. El ego – personalidad artificial supone, el ser o yo interior se cerciona antes de accionar.

La búsqueda espiritual

por Jeff Foster

En cierto sentido, todos tenemos la sensación de que hay algo más allá. Algo más allá del ir y venir de las cosas, más allá de quien creemos que somos, más allá del interminable ciclo de la vida y la muerte, más allá de nuestros logros, de nuestros nombres. Más allá de todos los “más allá”, existe la sensación de unidad, de Unicidad, de plenitud.

De pequeños, cuando aún somos bebés, todavía no estamos desligados de la vida y existe en nosotros una inocencia, un sentirnos maravillados ante el mundo, como una sensación muy viva, muy evidente. Pero, por alguna razón, cuando somos adultos perdemos esa inocencia, esa sensación de estar completamente presentes, plenamente vinculados a lo que está sucediendo en ese momento, sea lo que sea. Nos volvemos muy rígidos, muy pesados, nos empachamos de conocimientos, de remordimientos, de ansiedad por el futuro. Nos sentimos desligados de la vida. Caemos presos de la dualidad. Hablamos en términos de “mi vida y yo”, “mi pasado y yo”, “mis objetivos y yo”, como si hubiera algo que nos separara de esas cosas. A diferencia del recién nacido, tenemos una idea fija de quiénes somos. La vida, tal y como es, ya no nos sorprende. Dejamos de jugar. Nos convertimos en unas criaturas muy complejas.

Hoy no hablaremos de ningún mensaje nuevo, sino de un mensaje que se encuentra por todas partes. Todas las religiones y las tradiciones espirituales, en el fondo, hacen referencia a esta Unidad ―a esta Unicidad― y la llaman Dios, o Espíritu, o Energía, o incluso pueden negarse a hablar o a pensar en ella.

Si has llegado hasta este punto es porque sabes qué quieren decir estas palabras. ¡Y cómo no lo vas a saber si no se trata de nada distinto de lo que tú eres!

No obstante, nos perdemos mucho en nuestra búsqueda, ¿no creéis? Tanto en nuestra búsqueda espiritual como en la búsqueda material. La mente nunca deja de buscar algo más. Nunca acabamos de sentirnos satisfechos con lo que hay, con lo que sucede en este momento. Como nunca nos basta con eso, intentamos recuperar esa sensación de Unidad de mil formas porque estamos convencidos de que la hemos perdido por el camino.

Como todos hemos sido recién nacidos en algún momento, todos hemos saboreado esa sencillez, esa libertad. Por eso, intentamos recobrarla (aun sin darnos cuenta de que lo estamos haciendo) meditando, entregándonos a nuestra profesión, dándonos a la bebida o al consumo de drogas para olvidamos de nosotros mismos, leyendo libros espirituales y de autoayuda, enamorándonos y desenamorándonos, o gastándonos el dinero en cosas que realmente no necesitamos.

Nos pasamos la vida intentando que todo vuelva a su ser. Eso es lo que realmente queremos:regresar a la esencia, sencillamente, regresar a la esencia.

Hoy estamos hablando de la posibilidad de que nunca nos hayamos apartado realmente de esa esencia, de la posibilidad de que esa sensación de ser un individuo distinto de todos los demás no sea más que un espejismo, y de la posibilidad de que ese espejismo desaparezca. Cuando ese espejismo desaparece, se ve, con absoluta claridad, que lo que queda es Unidad. Sí, se ve quetodo es eso. No existe nada que no sea la Unidad. ¡De lo contrario, no sería Unidad!

El auto-conocimiento, la auténtica clave de la felicidad.


Felicidad. ¿De qué depende realmente este concepto? ¿Es algo que uno encuentra por casualidad gracias a los designios del destino o el azar? ¿Depende la felicidad exclusivamente de nuestra cuenta bancaria? 

La verdad es que no. No es más feliz quien más tiene, ni el que más acumula, ni el que espera ese golpe de suerte que llega como la hoja dorada que cae de un árbol.

La felicidad, como las mejores dimensiones de esta vida, se encuentra inscrita en las cosas más pequeñas y comunes, ésas que sabemos apreciar y reconocer. No obstante, también hemos de tener en cuenta un aspecto esencial: para ser feliz primero debes saber qué necesitas, qué te define, y cómo entiendes realmente este mundo que te rodea.

Hay personas que vagan por su día a día sin rumbo y con el corazón vacío. Aspiran a comerse el mundo, pero ni siquiera han empezado por degustar lo que tienen en frente. El autoconocimiento,es la clave primordial para ser felices, para regular nuestras experiencias internas y ver con humildad e integridad, cómo somos y lo que necesitamos.

¿Lo sabes tú? Hablemos hoy de este interesante concepto, que a su vez, es uno de los pilares de la Inteligencia Emocional.

El autonocimiento, ser consciente de uno mismo

Para entender esta idea, empezaremos poniendo un ejemplo. Tenemos a un joven, quien, gracias a su esfuerzo, valía y oportunidad, ha conseguido una buena posición laboral, no obstante, no se siente feliz. Se compra un coche, una casa… Y sigue sintiendo un vacío existencial, una inquietud que no calma ni  llena ninguna de sus relaciones afectivas, ni aún menos, los bienes materiales que adquiere.

Poco a poco, toma las riendas de su vida y reflexiona sobre sí mismo, ahonda en su interior en busca de respuestas. Tal vez ha querido vivir demasiado deprisa demostrando a los demás todo lo que podía hacer, es consciente que hasta el momento, solo buscaba contentar al resto, a su familia, aparentar ante sus amigos, pero nunca se detenía en preguntarse qué necesitaba él. Vivía “hacia fuera y no hacia dentro”.

¿De qué modo podríamos definir entonces el autoconocimiento?

jueves, 16 de abril de 2015

“Libertad – Un Estado del Corazón Humano”


En mi artículo previo (Hacia la Síntesis) señalaba cómo el filósofo humanista Erich Fromm consideraba que el mundo moderno padecía una lucha contradictoria entre tener y ser.

La necesidad humana de encontrar sentido, bienestar y crecimiento personal entraba en conflicto con un tipo de mundo externo diferente.

Para Fromm, la resolución de este enfrentamiento debía encontrarse en un ‘cambio radical del corazón humano’.

Para mí, el tema del bienestar personal gira en torno a la percepción y la experiencia de libertad. La capacidad de reconocer e internalizar el bienestar está básicamente ligada a cómo la persona experimenta su libertad.

La libertad no es simplemente una circunstancia limitada a los campos de batalla, las naciones y los derechos humanos. A un nivel esencial tiene que ver con la libertad dentro de uno mismo y con la contienda por mantener en nuestra vida cotidiana esa autonomía personal.

El propio Erich Fromm escribió en abundancia sobre el miedo humano a la libertad. [i]

Fromm concluía que nuestro miedo innato a buscar la libertad frente al condicionamiento social tenía su origen en el proceso humano de nacimiento. La indefensión del niño recién nacido y su necesidad tan prolongada de dependencia y protección continúan durante la vida adulta en forma de necesidad de seguridad. Fromm considera por tanto que nuestra susceptibilidad al condicionamiento social se basa en una predisposición biológica.

Quizá esto explique por qué a menudo tendemos a buscar una autoridad externa (padre, maestro, pareja/amante) como un poder o fuerza que compense nuestra sensación de aislamiento personal. La sociedad moderna ha explotado esa tendencia aprobando y sustentando nuestra dependencia de sistemas sociales externos.

De igual modo, nuestras culturas a menudo desaprueban a aquellos individuos que muestran altos niveles de autosuficiencia e independencia.

En un mundo que se dirige hacia una mayor conectividad, colaboración y compasión compartida, la existencia de libertad individual es crítica. Durante demasiado tiempo nos hemos centrado en la representación de la libertad tal y como se exhibe externamente – mediante poderes manifiestos – en tanto permanecemos ciegos a las restricciones de la libertad personal.

Para mí, la libertad no es nada si no es libertad del corazón.

A menudo hablamos de libertad, o escuchamos a otros hablando de ella, en términos de tener. De esa manera se convierte en un valor de posesión. O bien la tenemos o bien no; otra gente la tiene o la manipula, o la controla, etc. Con nuestra moderna comprensión de la libertad la hemos convertido en una mercancía – un objeto material con el que negociamos.

En muchas situaciones y para muchas personas esto ha sido cierto. Asimismo, si una persona ha sido secuestrada, o se la mantiene en prisión/confinamiento, la libertad se convierte en una auténtica realidad física. Pero ésta es sólo una manifestación de la esencia de la libertad humana.

Para lo que aquí me interesa me gustaría discutir la libertad como un estado del ser.

A nivel interno la libertad no tiene que ver con lo que tenemos; más bien se trata de dónde estamos y qué hacemos. Se refiere a tener la actitud y la perspectiva correctas. En este contexto la libertad es un proceso: la necesitamos respecto a algo o para algo. No tenemos o poseemos libertad – la generamos.

Es importante que creemos libertad para movernos hacia ella, de otro modo ¿hacia dónde vamos?

Ciencia y filosofía: conocer la vida y su porqué


La relación entre ciencia y filosofia es muy importante para el descubrimiento de la naturaleza de los seres, para el conocimiento, la descripción y la valoración de su importancia. Estas dos actividades del espíritu humano constituyen manifestaciones de la misma necesidad gnoseológica, y se influyen mutuamente en realidad. Recordemos la frase que existía en la puerta de entrada de la Academia platónica: “No entre nadie sin saber geometría”.
 La ciencia es un descubrimiento de las leyes que conectan las causas con los resultados, un gran conocimiento de la Naturaleza, del universo y de nosotros mismos ” (Jorge Ángel Livraga).
La filosofía necesita el apoyo sensible de la ciencia y esta, a su vez, sin la filosofía, pierde profundidad, espíritu crítico y actividad creativa. La filosofía sería por tanto para la ciencia lo que el alma para el cuerpo o lo que la forma para la materia. Muchas veces se confunde la filosofía de la ciencia con la historia de la ciencia. Son, sin embargo, dos campos diferentes, aunque está claro que cualquier intento de acercamiento filosófico a la ciencia necesariamente tendrá que basarse en cierta perspectiva histórica, en relación con la evolución de las ideas, dentro de un marco espacio-temporal concreto. La filosofía de la ciencia, así como la filosofía de la historia, es siempre filosofía. Y la filosofía, ya se haga de la ciencia, del arte, de la política o de otro campo, necesita un marco histórico, temporal, de manera que se comprendan las relaciones encadenadas de causas y efectos que tienen lugar en la evolución de las ideas, en cada momento civilizatorio. Pero, en este caso, la historia será un sustento, una ayuda aclaratoria para el desarrollo de la filosofía de la ciencia.
La filosofía de la ciencia es, pues, el estudio y el conocimiento de los principios y de los métodos, de las estructuras mentales y de los tipos de relaciones de los acontecimientos que la ciencia en general y las distintas ciencias en particular utilizan para conocer su objeto de investigación, ya sea en la naturaleza y en el universo, ya sea en el ser humano y sus actividades, como por ejemplo el lenguaje, la lógica, la historia, la sociología o la psicología.
El fundamento filosófico de la ciencia permite la correcta aplicación de silogismos del pensamiento inductivo y deductivo, el uso eficaz de los símbolos y de las fórmulas matemáticas, la aplicación práctica de hipótesis y teorías, así como la creación coherente de estructuras para leyes y principios científicos, de manera que se consiga una interpretación satisfactoria del mundo.
Las leyes y principios científicos son generalizaciones de las observaciones, y las teorías son interpretaciones de las leyes. Pero, muchas veces, las teorías avanzan más allá de los simples datos de la observación, con objeto de explicar nuevas situaciones. Por consiguiente, no proceden directamente de la experiencia o del experimento, como ocurre con las leyes. Por esta razón, el conocimiento teórico proviene de influencias mutuas y de cambios más complejos y holísticos de pensamiento.
Se trata de un conocimiento que presupone tanto la existencia de la subjetividad del ser pensante como también la existencia de hipótesis y conjeturas. Y es aquí donde la filosofía tiene una gran utilidad y es incluso imprescindible. Hace falta, no obstante, destacar que no deben confundirse ni eliminarse los límites separadores entre la ciencia y la filosofía. Es imprescindible que exista, no solo distinción entre ellas y sus campos de conocimiento, sino también que puedan coexistir completándose armónicamente.
Para que esto se produzca contribuyen las siguientes razones:
Los descubrimientos e inventos revolucionarios no son siempre acordes con las consideraciones y presupuestos filosóficos de lo establecido por los que comienzan, o con los principios aceptados a los que están sometidos los criterios apreciativos de los filósofos. Sin embargo, estos descubrimientos pueden muchas veces utilizarse como base para nuevas revisiones de raíz en la filosofía. Asimismo, sucede lo contrario, como dice K. Popper: “Desde un punto de vista histórico, las ciencias occidentales actuales provienen de las consideraciones filosóficas de los griegos acerca del mundo, acerca del orden del universo”.
El inconveniente de las ciencias actuales proviene de la falta de pensamiento filosófico en la consideración sobre la naturaleza última de las cosas. Esto tiene como resultado una actividad científica deficiente, insegura y dudosa, en la que no existe cierta forma de metafísica filosófica.

Ciencia y paradigma

ESTAMOS EN UN PERÍODO DE INTENSA INTEGRACIÓN DE ENERGÍAS PRODUCIENDO GRANDES TRANSFORMACIONES


Difícil es sintetizar todo lo que están produciendo las intensas energías que hemos recibido con los portales de eclipses… equinoccio y tormentas solares… éstas grandes efusiones de luz han llegado a todos produciendo grandes limpiezas … depuraciones… transformaciones… y anclando un periodo de integraciones por el que todavía estamos transitando.

En un artículo anterior mencionaba que estos intensos movimientos energéticos tenían un anclaje VISCERAL…. se sienten visceralmente… desarraigando los viejos esquemas y programas de creencias… situaciones… sistemas… formas de pensar y de accionar… produciendo transformaciones profundas y cuánticas…. podemos decir que se están llevando a cabo TRANSFORMACIONES CUÁNTICAS.

Estos cambios tienen que ver con la limpieza… y erradicación de todo lo relacionado a los paradigmas de tercera dimensión… viejos… caducos y obsoletos… sistemas que no pueden funcionar en dimensiones más elevadas.

El objetivo principal de todo este gran movimiento de cambios es la ELEVACIÓN DE LAS FRECUENCIAS VIBRATORIAS… LA ELEVACIÓN DE LOS ESTADOS DE CONCIENCIA… EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA… LA ELEVACIÓN Y TRANSFORMACIÓN DEL SER HUMANO Y DE TODA LA VIDA DE GAIA.

Transitar por estos tiempos de tantas exigencias y con vibraciones tan fuertes y sostenidas.. no ha sido fácil para la mayoría… las energías se sintieron tan visceralmente fuertes que se podía notar claramente la fuerte vibración que nuestros cuerpos han estado y están sosteniendo… manifestando una gran fuerza de energías… que produjeron vibraciones en nuestros cuerpos… sentimos claramente éste estado vibratorio en nosotros.

Estas fuertes vibraciones empujan para sostener los cambios hacia una gran EXPANSIÓN DE CONCIENCIA… se elevan vibracionalmente las energías… produciendo que nuestro tiempo y espacio de 3D… fluctúe y cambie hacia estados mas elevados de conciencia… que pertenecen a dimensiones más elevadas… por lo tanto estamos transitando en diferentes dimisiones en nuestra vida diaria.

Expandimos y elevamos nuestra energía y conciencia… y nos vamos de la tercera dimensión… por lo cual estamos transitando en DIFERENTES TIEMPOS Y ESPACIOS…. estamos vivenciando el accionar de nuestro ser MULTIDIMENSIONAL… Este proceso lo hacemos en forma conciente… porque nos vamos dando cuenta de esta diferencia dimensional en nuestro tiempo… nos damos cuenta si estamos en la tercera dimensión.. o si elevamos y pasamos a dimensiones más superiores…. y si …NOS DAMOS CUENTA… es porque lo hacemos en forma CONCIENTE… ya somos concientes de este pase de dimensiones… y de nuestra forma de ser MULTIDIMENSIONAL.

Espero se haya entendido éste tema de la elevación y expansión de conciencia y los espacios de tiempo que ocupan dimensionalmente… he tratado ser lo mas clara posible… Los que todavía no comprenden muy bien este tema de TIEMPO.. ESPACIO Y MULTIDIMENSIONALIDAD…. no se preocupen que con el tiempo y la experiencia llegara esa comprensión y entendimiento…. las energías funcionan igual .. sólo que todavía no son CONCIENTES de esos cambios y experiencias… todo llegará en su debido tiempo y forma.

miércoles, 15 de abril de 2015

Controla tu Ego


El ego es el yo separado, el falso yo, esa voz que nunca está satisfecha. El ego siempre se está quejando, por una cosa o por otra no para de quejarse y necesita tener siempre la razón. El ego vive de la comparación y necesita estar en conflicto con alguien o algo. Este falso yo no dejará que trabajemos con nuestra propia conciencia, no dejará que nos observemos a nosotros mismos.

A nuestro ego le encanta etiquetar a otras personas y siempre quiere sentirse superior a los demás. Es el responsable de la ambición, el protagonismo, la envidia, la prepotencia, etc. Este yo interno se encarga de exaltar nuestra personalidad de forma exagerada hasta que nos sentimos el centro del universo, sentimos que todo tiene que girar a nuestro alrededor, para él lo único importante somos nosotros.

La educación infantil es la responsable de los egos más fuertes. El niño sufre una etapa en la que cree que solo existe él y nada más que él, sus sensaciones y vivencias giran únicamente en torno a él mismo. Si sus padres o tutores permiten que perdure esta situación, ese niño crecerá con un ego destructor. Hay que enseñarle que él no puede ser siempre el centro de atención, que hay más personas y que tiene que aprender a escuchar y compartir. La mente egótica está condicionada por el pasado. (Ésta lección también deberíamos empezar a aplicarla en nosotros, más vale tarde que nunca).

Cuando nos quejamos a los demás, es el ego el que lo hace, quiere que le escuchen o le compadezcan, quiere que le presten atención y le digan palabras de consuelo y solo se calmará cuando alguien nos dé la razón. Esa suele ser la realidad de los sentimientos negativos que circulan por nuestra cabeza y de las discusiones con las demás personas.

Cuando discutimos con alguien, si esa persona es honrada, vale la pena intentar demostrarle que está equivocado. Pero si esa persona saca su ego a relucir, jamás estará dispuesto a aceptar su error. Es casi imposible convencer a otro ego que está equivocado, así que más vale dialogar con personas que se pueda tener una conversación interesante, no malgastes tu tiempo con otro ego. Un dicho sufí dice queel que sabe,  pero no sabe que sabe, está dormido: hay que despertarle. Al que no sabe, y sabe que no sabe, y desea aprender, hay que enseñarle. Pero al que no sabe e ignora su ignorancia, hay que rechazarlo.

La mayoría de los “problemillas” que nos surgen a diario son solo situaciones mentales creadas por nuestro ego, no son tan graves como creemos. El ego las maximiza y nos hace ver lo que no hay. Así que, para una mayor calidad de vida, intenta controlar tu ego y no dejes que hable, piense o decida por ti. Cuando ese falso yo desaparece, también desaparecen los problemas.



fuente:http://vivefelizaquiyahora.blogspot.com.es/

La verdad os hará libres: El tiempo no existe


¿Por qué el tiempo no existe?

Cuando nos preguntamos por qué pensamos que el tiempo existe, la mayoría de nosotros diría: porque vemos que todo está cambiando, siempre. Y así es: todo en y alrededor de nosotros está cambiando constantemente, desde el principio hasta el final.
La pregunta sin embargo es: ¿la razón de este cambio continuo se encuentra fuera del sujeto cambiante (causado por un fenómeno llamado tiempo) o todo cambio viene desde el interior del propio sujeto cambiante? No creo que sea difícil ver que esta última es la correcta. Lo que hace que las cosas cambien (el ciclo de vida) para una flor, un ser humano o un animal se establece por las características de la forma de esa vida en particular y no por una causa externa, como el tiempo. Lo que llamamos “tiempo” es sólo un método para medir el “cambio continuo”. Debido a nuestra necesidad de medir este cambio continuo decidimos dividir los “cambios cíclicos” como las estaciones y el día y la noche, en meses, veinticuatro horas, minutos, etc. Estos cambios bien conocidos son provocados por el movimiento continuo de nuestro planeta por el sistema solar y no porque existe tal cosa como el “tiempo”.
Por lo tanto, no hay minutos, pero decidimos que después de contar 60 (segundos) decimos que ha pasado un minuto. Basándonos en los minutos calculamos las horas, los días, los meses, los años, los siglos etc. De esta manera podemos contar el número de latidos por minuto, los años desde el nacimiento hasta la muerte e incluso podemos calcular el número de años desde el Big Bang hasta la actualidad.
Pero también decimos: “parece como si el tiempo se hubiera detenido (en ese antiguo pueblo), nada ha cambiado”.
En realidad sólo hay AHORA – en el que todo lo que se manifiesta aparece, cambia y desaparece.
Debido a que nosotros mismos somos parte de este proceso de cambio podría ser difícil para nosotros comprender que nosotros mismos también estamos cambiando en el eterno ahora. Si somos capaces de mirarnos a nosotros mismos desde fuera de nuestro tren en marcha (presenciando nuestra vida pasar), es probable que fuéramos capaces de ver que el ahora siempre es y que estamos pasando por este eterno, inmóvil, AHORA.
Como sabemos, Albert Einstein se hizo famoso por su teoría de la relatividad. En nuestro contexto, es interesante entender que Einstein estudió el método de cálculo del tiempo. Descubrió que un momento en el tiempo desde mi posición no tiene por qué ser el mismo desde tu posición. No sé si alguna vez Einstein declaró que el tiempo no existe en absoluto. En cuanto a mí, ¡sería mejor que hubiera dicho que sí!
Puede ser sabio y bueno para una mejor comprensión dar algunos ejemplos más de los métodos de medición que utilizamos a diario y que también se basan en principios no-existentes.
Distancia: un centímetro, un metro, un kilómetro, una milla, etc., no existen pero hemos acordado llamar a determinado espacio que recorremos un metro.
Peso: un gramo, una onza, un kilo, una tonelada, etc., no existen, pero una vez más hemos acordado llamar a un determinado peso de masa un kilo.
Estos métodos de cálculo son, por supuesto, muy útiles e indispensables en nuestra vida diaria.
Debido a que no somos conscientes de que el tiempo no existe, no sentimos la necesidad de centrarnos en el ahora en el cual nuestra vida tiene lugar. Sin embargo, habría sido mucho más sabio si nuestros antepasados (y nosotros) lo hubieran hecho en el pasado. Siga leyendo para ver por qué …

El eterno ahora

El espacio infinito del universo se extiende hasta “el lugar donde vivimos”. Aún así: ¿quién somos, cuándo y dónde estamos? Hemos aparecido y desapareceremos en la realidad inmutable del espacio, el vacío en el que todos los cambios ocurren. Los eruditos griegos del pasado denominaron a este vacío: “Ser” o el “Absoluto” porque se refiere a aquello que no puede NO ser, que es absoluto. ¿Qué más se puede decir sobre este absoluto? Es inmutable (pero todo lo que aparece en él cambia constantemente), es omnipresente (no hay ningún lugar en el que no es) y es atemporal (sin principio, sin cambio, sin final).

ALMA VIEJA


¿Alguna vez has escuchado decir que alguien  tiene un alma vieja? Curiosamente muchas veces llegué a escuchar que se me definía con esas palabras. “Es una niña, pero su alma es tan vieja”, más que entenderlo sin duda alguna me desconcertaba, ¿cómo un alma que se creía recién nacida podía tener rasgos de anciana?

En mis tantas lagunas mentales (ocasionadas por mi misma para tener respuestas a las 25 preguntas diarias que le hacía a quien me encontrara, sin obtener respuesta) llegué a pensar que poseer un alma vieja, era un modo bastante mezquino de referirse a una persona melancólica, alguien con ojos tristes (lo cual me lo dicen bastante seguido y aún no entiendo por qué) alguien sin esa felicidad rapaz que alborotaría cualquier signo de furia contenida. Tal vez era el hecho de que no gustaba de salidas esporádicas sin la compañía de un buen de libro, o quizás el hecho  de expresarme como un adulto cuando aún ni siquiera se me caían todos los dientes de leche.

Eso aún no lo sé.

Incontables veces he escuchado decir a mucha gente “joven” lo fastidioso que es convivir con gente anciana (o incluso peor, con gente unos cuantos años mayores que ellos), motivos me han recitado bastantes al unísono, pero razones… nunca. Quizás ahora entiendo porque me implica un esfuerzo desmedido poder convivir con la gente “joven” y porque gusto más de una compañía longeva. “Es joven, pero tiene un alma vieja”

Hace unos meses pude encontrarme con otro semejante de espíritu, por fin conocí a otro poseedor de un alma vieja, y extrañamente creo que ahora puedo definir de manera bastante platónica esas palabras que escucho desde hace algunos años.

Un alma vieja es aquella que ha tenido la pertinencia de permanecer por incalculables años en este mundo material que conocemos y hacemos nuestro desde el primer momento que se nos concibe, o a quien guste de creer en filosofías hinduistas lo comprenderá simplemente como  RENACER.

Un alma vieja ha vivido tantos años, mudándose de elemento una y otra vez que ha conquistado experiencias que pocos han podido conocer.

martes, 14 de abril de 2015

Poderosa Oración Chamánica para Restaurar y Sanar los Lazos Kármicos y nuestras Heridas Ancestrales

Roberto Trevilla

Sintiendo en lo profundo de tu corazón y pidiendo al Corazón del cielo, corazón de la Tierra, al corazón del universo nos guié en este día, poniendo en nuestros corazones la intención de sanar desde lo mas profundo de nuestro inconsciente colectivo, todas las heridas de todos los tiempos, en todos los Espacios SAGRADOS de tiempo.

Pidiendo a las CUATRO direcciones del universo que llegue este llamado, que hermanos y hermanas sientan en lo más profundo de su Alma el deseo de liberación, del perdón, del amor mas profundo.

INVOCANDO A NUESTRO PADRE-MADRE CREADOR DE TODO LO VISIBLE E INVISIBLE, INVOCANDO A TODOS LOS SERES DE LUZ Y PROTECTORES DE LA DIVINIDAD, INVOCANDO A TODOS LOS ELEMENTALES, A LOS CENTROS Y LUGARES SAGRADOS, INVOCANDO AL ALMA – CORAZÓN DE LA TIERRA, CORAZÓN DEL CIELO, CORAZÓN DEL UNIVERSO. INVOCANDO A NUESTRA FAMILIA ESPIRITUAL NOS ASISTA EN ESTA HORA, EN ESTE TIEMPO EN ESTE ESPACIO, EN ESTE REZO, INVOCANDO A TODOS LOS GRUPOS ESPIRITUALES QUE TRABAJAN POR EL MESIANISMO COLECTIVO, POR LA UNIDAD Y AMOR INCONDICIONAL.

PEDIMOS:

PERDÓN a nuestra ALMA, por todo el daño causado desde el tiempo sin principio, por el dolor que nos hemos causado a nosotros mismos, por el no merecimiento del Amor y compasión de nuestros actos, por la culpa que nos mantiene alejados de nuestro Ser Crístico, por el resentimiento, el orgullo, la arrogancia, la dureza de corazón. PERDÓN por sentirnos mas que nuestros hermanos, por el daño causado a todas las ALMAS. PERDÓN, PERDÓN, PERDÓN, si te lastime consciente o inconscientemente.

PERDÓN PADRE, MADRE, HERMANO, HERMANA, ESPACIOS SAGRADOS, LUGARES DE ENCANTO, POR TODAS LAS VIDAS QUE HE PASADO, POR LOS TODOS LOS PASOS Y EXPERIENCIAS VIVIDAS, POR TODOS LOS AMORES, POR TODAS LAS HERIDAS QUE HE CAUSADO EN MI INCONSCIENTE. PERDÓN, PERDÓN, PERDÓN.

PERDÓN a todos los PUEBLOS, todas las RAZAS, a todos los CONTINENTES, a todos nuestros ANTEPASADOS, PERDÓN… por el sometimiento, por la ignorancia de no saber respetar los espacios y las formas, las creencias, las leyes universales.


El Sentir y los procesos actuales

Entrevista a JORDI MORELLA
En esta entrevista hablamos con Jordi Morella de muchísimos temas. En qué momento está la humanidad y sus procesos, así como de la sintonía de los próximos tiempos.




Estas son las 5 heridas emocionales que te hicieron en la infancia


Los problemas vividos de los 0 a los 7 años con nuestros progenitores explican en un alto grado cómo será nuestra futura calidad de vida y cómo ello influirá en nuestro bienestar y ante nuestras dificultades. Es aquí donde se generan 5 tipos de personalidad partiendo de las 5 heridas de la infancia básicas: injusticia, rechazo, abandono, traición y humillación.

Si tuviste dificultades con tu progenitor de sexo contrario, tendrás dificultad para recibir amor, mientras que si tu progenitor del mismo sexo no ha sido un buen modelo, tendrás dificultad para expresar amor y amarte a ti mismo. Y esas dificultades, con toda probabilidad, se perpetúan en la edad adulta a no ser que sean sanadas.


# 1 Herida de la infancia: rechazo

Es una herida muy profunda que cuando la sufres, te sientes rechazado en tu interior y vives una idea equivocada respecto al derecho a existir. Se origina y es mucho más intensa cuando es producida por el progenitor del mismo sexo. Suele suceder cuando el bebé llega por sorpresa y en la primera etapa del proceso uno o los dos progenitores lo viven como un fastidio en ese preciso momento, o bien porque existe verdadero rechazo por parte de uno de ellos.

Los pensamientos son principalmente de rechazo, de no ser deseado y también de descalificación hacia uno mismo.

Su principal conducta es la de huidizo. Tiende a huir de las situaciones desagradables. No es muy partidario a socializar y tiende a abandonar lo que inicia. No se apega a las cosas ni a las personas. Considera sus relaciones y su dinero útiles aunque no le generan placer.

No sirvo para nada, lo que digo no le importa a nadie, no sé para que participo, no tengo capacidad para hacer esto, soy malo para esto, nadie me escucha… Éstos son los tipos de pensamientos que tiene y la forma de expresarse ante una dificultad.

Requiere trabajar las situaciones que le generan pánico, sus miedos internos y sus temores.

Afecta a la persona en el nivel del SER.


# 2 Herida de la infancia: abandono

Generalmente se origina a raíz de los padres que están ausentes la mayoría del tiempo, que trabajan todo el día o ante la llegada de un nuevo hermano. También sucede cuando te aíslan en una parte de la casa la mayor parte del tiempo. Es mucho más intenso cuando se vive con el progenitor del sexo opuesto.

Sus pensamientos son de aislamiento, de abandono y de víctima. Se orientan en un alto grado hacia la soledad.

Su principal conducta es la de dependiente. Su mayor temor es la soledad y no soporta estar a solas consigo mismo; al final acaba estando solo. Es retraído, no le gusta el contacto con los demás. Genera un verdadero drama ante una mínima situación sin importancia. Solicita y busca el apoyo de los demás ante los conflictos.

No estoy dispuesto a soportarlo más, nadie me apoya en esto, nadie me ayuda, prefiero estar solo, tú verás lo que haces, si abandonas no vuelvas…, son sus modos de comunicarse ante un problema.

Requiere trabajar sus temores más intensos, su miedo a la soledad y su rechazo al contacto físico.

Afecta al TENER y al HACER.

lunes, 13 de abril de 2015

“La Conciencia y El Campo Unificado”


Lo que sigue es una explicación teórica de cómo las energías interactúan en nuestro universo para crear lo que conocemos y también lo que no conocemos.
Algunos de los contenidos han sido probados científicamente, mientras que otras partes de este ensayo están basadas en mi intuición.
No pretende ser un artículo puramente científico, así que traiga su curiosidad, y venga mientras me tomo un momento para explicar lo inexplicable.
Mantenga las partes que resuenan con usted y dejar el resto, pero recuerde la moraleja al final.

La Energía de la Conciencia – la Gran Influenciadora

La energía es el tejido del Universo, y toda la materia se origina a partir de la energía.

La energía es información, incluyendo los pensamientos, oraciones, intenciones y creencias. En este sentido, algunas de las más altas frecuencias energéticas en la conciencia son verdades espirituales universales que se encuentran en todos los textos sagrados.

La conciencia es el campo omnisciente de información  que conecta a todos y a todo.

El campo de energía de la conciencia incluye:

Formas de pensamiento subconsciente y consciente de todos los seres humanos
La conciencia del alma – Superior
La conciencia de todo lo que es creado por el Divino – Universo
Conciencia de lo Divino

Los conceptos de física relacionados con la energía están evolucionando, basados en los conocimientos del cosmos, que pueden requerir un replanteamiento completo de la ley de la relatividad de Einstein. 1

No sólo es el concepto de energía el que está cambiando en el plano físico de leyes matemáticas en la medida en que nuevos descubrimientos son hechos en nuestro universo, pero un cambio importante está ocurriendo en la conciencia global.

Investigadores del Instituto de HeartMath dicen,

“La humanidad está en medio de un gran cambio de paradigma de una mentalidad de competencia a una de cooperación.”

A medida que la raza humana pasa por el Gran Cambio de la transformación en la conciencia para crear nuevos sistemas de cooperación y unidad en la tierra, el empuje energético proviene de las frecuencias codificadas en su ADN.

Estas frecuencias son las frecuencias de sombra de baja vibración asociadas con el miedo, y las frecuencias vibratorias más altas relacionadas con el amor.

Al trascender sus miedos y entrar en un estado de amor incondicional, usted transforma su conciencia a una banda de frecuencia más alta que da energía a su ADN creando sanación profunda en su cuerpo-mente.

El ADN es una computadora cuántica de campos biológicos, y como tal, lo conecta a usted con las energías de la dimensión espiritual y la conciencia.

Todas las energías se influyen entre sí, a veces de forma sutil, pero más a menudo de formas muy significativas e inusuales. Si las ondas de energía se unen en coherencia formando un patrón de interferencia constructiva, ellas crean una onda de energía de mayor amplitud, aumentando así la cantidad de energía transportada por la onda.

Incrementando la energía de una onda tiene el potencial de amplificar su efecto sobre la materia, incluyendo su cuerpo-mente.

La coherencia cuántica o la coherencia de la energía a nivel subatómico, añade la calidad de enredo. El entrelazamiento es la capacidad de las partículas de energía, como los fotones, de comunicarse, aunque en lados opuestos del universo.

Einstein describió este fenómeno como “acción fantasmal a distancia”. Las partículas de energía entrelazadas, aún cuando están separadas por grandes distancias, no existen en un estado específico hasta que son medidas, pero una vez medidas, son capaces de comunicar su estado a la otra de forma instantánea.5  Einstein pensó que era espeluznante, porque esto sucede más rápido que la velocidad de la luz, lo que viola su teoría de la relatividad.6

La energía en muchas formas está constantemente influenciando su cuerpo físico.

La epigenética es el estudio de cómo el entorno afecta la expresión de genes, o cómo los genes se encienden o se apagan. Las formas de onda energéticas predominantes en el cuerpo son las que tienen potencialmente la más fuerte influencia epigenética. Es decir, si usted está constantemente en un estado de ira o descontento, entonces esa emoción predominante experimentada como una forma de pensamiento energético puede crear una influencia epigenética primordial de cómo se expresan los genes.

La expresión genética provocada por emociones de estrés puede ser perjudicial, mientras que la expresión de genes provocada por pensamientos y prácticas que inducen la relajación puede ser beneficiosa. 7

Como una intención cuántica, cada pensamiento tiene el poder potencial de la oración. Esto es porque toda energía contiene información, y como una intención,  también contiene conciencia . Cuando una onda energética de una intención específica entra en coherencia con otra forma de onda, su impacto en la materia da lugar a la creación consciente.

Aprendiendo a transmutar las formas de pensamiento negativo es una poderosa manera de influir positivamente en su entorno, sobre todo en su cuerpo-mente.

Hay formas de crear formas de onda coherentes en su cuerpo que influyen positivamente en las partes centrales de usted asociadas con la intuición y la comunicación no verbal. El principal regulador de estas habilidades es su campo de energía del corazón. 8

La práctica regular de crear campos de energía coherentes en el corazón a través de las técnicas desarrolladas por HeartMath®, al igual que la práctica de tocar la guitarra o aprender a hablar un nuevo idioma, puede ser perfeccionada.

Y con la práctica regular, se convierte en una segunda naturaleza.

Fractales – El Gran Estabilizador

El satsang es el espejo del Ser

Conversaciones con Mooji

―Dices que el testigo está separado y que observa todo lo que sucede en la conciencia, pero me da la impresión de que tanto el observador como lo observado surgen juntos y por lo tanto no están separados.

―Da esa impresión porque hablas del testigo fenoménico o personal. El testigo al que apunto es el testigo puro, que es impersonal y permanece inalterado tanto por la experiencia como por el que experimenta. El testigo puro está más allá de la mente y por ello no puede surgir en la mente. Es más bien al revés. La mente surge en el interior del testigo puro. Este testigo personal del que hablas sólo es otro aspecto de la mente.

―¿Cómo puedo asentarme más en ese estado puro?

―¡”Tú” no puedes asentarte en eso! Desde el principio estás cometiendo el error de identificarte erróneamente a ti mismo con una entidad “yo” autónoma. Esta idea de “yo” sólo es un pensamiento que aparece en y como mente. Y un pensamiento no puede esforzarse por convertirse en no-pensamiento, que es lo que implica tu pregunta.

“Tú” como entidad independiente no eres más que un concepto. Y lo que haces es sugerir que este concepto puede hacer un esfuerzo para convertirse en lo absoluto, en la realidad natural, sin esfuerzo. Tú sólo puedes ser eso. El estado puro del que hablas es tu propio Ser. ¡Tú eres eso! Esta comprensión y este reconocimiento deben estar firmemente asentados interiormente. Entonces conocerás la verdad espontáneamente.

―Así pues, ¿no hay nada que yo pueda hacer para ser eso? No tengo claro si debo sentirme totalmente desesperado o aliviado ante lo que acabas de decir.

―¿Quién se siente aliviado o desesperado? Por favor dedica unos momentos ahora mismo a aclararte en este sentido. Mira en tu interior; remóntate al origen de la pregunta. Sin prisas. Empieza serenándote y observa la respuesta interior a esta pregunta. Volvamos sobre ello: ¿Quién se siente aliviado o desesperado?

―En algún lugar en el interior de mi pecho tengo una intensa sensación de desasosiego.

―Así pues hay una sensación interior presente que interpretas como de desesperación. ¿Qué ocurre si no te identificas o juzgas la sensación, sino que en lugar de ello permites que esté ahí? Ahora estás dirigiendo tu atención hacia la sensación y dándole importancia. Pero ahora te pido que devuelvas la atención hacia lo que es consciente de la sensación. Desconecta la tendencia de salir fuera hacia la experiencia. Permanece como la propia conciencia.

La diferencia entre el pasado, el presente y el futuro es sólo una ilusión persistente.

La física cuántica ha venido a confirmar científicamente planteamientos que ya estaban en el corazón de las grandes tradiciones espirituales desde hace milenios, como es el hecho de que todos estamos entrelazados con aquello que nos rodea, como los árboles, las personas e incluso las estrellas.

Pero hay mucho más que la física cuántica nos desvela (como el principio de superposición, la teleportación o el efecto túnel), que si aprendemos a manejarlo tal vez podría dar lugar a situaciones que hoy por hoy sólo son propias de la ciencia ficción. De la misma manera que hoy son realidades cotidianas situaciones que en el pasado sólo podían ser imaginadas en la ficción.
La científica, experta en física cuántica, Sonia Fernández Vidal, ha utilizado precisamente el género de la ficción, el cuento, para familiarizarnos con algunos mecanismos del mundo cuántico que forma parte no sólo de nuestro entorno sino que constituye los fundamentos de nuestro propio cuerpo físico, mental y hasta espiritual.

¿Qué tiene de realidad o de posibilidad el relato de “La puerta de los tres cerrojos”?

La narración de esta aventura transcurre en un mundo de fantasía —el mundo cuántico—, sin embargo está inspirado en algunos de los principios de la ciencia actual, los fenómenos tan antiintuitivos que nos describe la física cuántica.

¿Antiintuitivos?

Efectivamente. Los fenómenos de la física cuántica no están respaldados ni por la razón ni por la intuición, porque todo nos dice que es imposible lo que en realidad ocurre a nuestro alrededor: que una partícula pueda ir por dos caminos diferentes, atravesar paredes o teleportarse. Las propiedades que se describen en este libro, por ejemplo la teleportación, el poder atravesar paredes o estar en dos sitios al mismo tiempo, son una “realidad” en el mundo de las partículas fundamentales (partículas más pequeñas incluso que los átomos) pero son fenómenos que no aparecen en nuestra experiencia ordinaria, en nuestro día a día. La parte de fantasía es la extrapolación de lo que viven estas partículas a lo que se encuentra el protagonista, Niko, al entrar en el mundo cuántico.

¿Existe el “mundo cuántico” en el que entra el protagonista? ¿Cómo?

El “mundo cuántico” existe, y no está separado del nuestro. Está presente en absolutamente todo lo que nos rodea. Las sillas, el aire y nosotros mismos, estamos formados por estas partículas tan pequeñas, que son los ladrillos que forman todo lo que vemos. A modo práctico, la tecnología cuántica también está muy presente en nuestras vidas. No sólo sirve para teorizar sobre cómo está formada la materia y comprender nuestro universo, sino que han permitido desarrollar ingenios tecnológicos que están muy presentes en nuestro día a día cotidiano: Cada vez que se nos abren las puertas del supermercado de manera automática, cuando calentamos la leche en el microondas, o nos queremos operar de miopía usando un láser, incluso en nuestros teléfonos o portátiles que están llenos de transistores, todo esto es posible gracias a la física cuántica.

¿Cómo es ese mundo cuántico? Qué le diferencia del nuestro?

En este mundo cuántico suceden cosas que nos parecen fascinantes. Como decíamos, estas partículas pueden estar en más de un sitio al mismo tiempo, pueden teleportarse, están entrelazadas las unas con las otras gracias al entrelazamiento…


¿De qué me sirve que las partículas que me conforman puedanteleportarse si yo no puedo?¿Cómo es nuestro mundo? ¿Qué nos separa del mundo cuántico?

En nuestro mundo las cosas son un poco más “ordenadas” y siguen un determinismo. ¡Nosotros no vemos a nadie escoger dos caminos al mismo tiempo, como ocurre en lasuperposición! Uno de los grandes enigmas que todavía traen de cabeza a los científicos es el poder explicar dónde está la frontera entre los fenómenos cuánticos y los clásicos —entre nuestro mundo y el cuántico—. Si las partículas que nos forman pueden vivir todas estas cosas tan extraordinarias, ¿por qué nosotros no podemos? Una de las teorías que trabaja en ello es la decoherencia, que trata de explicar cómo desaparecen estos fenómenos a medida que atravesamos esta frontera enigmática.

¿Qué nos impide percibir este otro mundo, cuántico?

domingo, 12 de abril de 2015

Indagación Espiritual



Parece haber dos razones principales por las que las personas nos acercamos al camino espiritual. Una de ellas, son los momentos de apertura y lucidez. La otra, la más común, son las experiencias de sufrimiento. Para algunas personas la espiritualidad es algo muy normal y cotidiano, mientras que para otros es sólo cuestión de fe y esperanza.

En la tradición tibetana se habla de dos tipos de personas. Por un lado están las denominadas fuego-aire que sin ningún esfuerzo tienen intuiciones de una realidad superior; por otro, están las llamadas tierra-agua que sólo tras un arduo trabajo consiguen vislumbres de lo esencial. La ventaja de los primeros es que desde el principio tienen una certeza de que hay algo más. No obstante, tienen un gran obstáculo; ya que las aperturas son espontáneas, les resulta difícil realizar algún esfuerzo para integrarlas en la vida y hacer que se conviertan en un despertar espiritual. Los llamados tierra-agua, tienen la desventaja de que sólo obtienen frutos tras una disciplina, pero la ventaja es que les cuesta menos integrarlo todo y hacer que la vida cotidiana sea el camino al despertar. Cuando tienen aperturas son más estables e integradas.

En todo caso, para unos y otros hay un proceso, un camino que recorrer.  Aunque la realidad primordial es lo que somos y no hay que hacer nada para realizarla, lo cierto es que en la práctica abandonar el engaño de lo que no somos, de una manera estable y consistente, requiere tiempo.

Necesitamos detenernos y analizar cómo estamos viviendo y qué nos sucede. Pero ante todo es preciso que sepamos indagar profundamente en nuestras experiencias. Necesitamos hacer que la indagación empiece a formar parte de nuestra vida si queremos profundizar en cualquier despertar espiritual.

Indagación: ¿Cómo estoy creando sufrimiento en mi vida? 

Si no sabemos responder a esta pregunta vamos a tener que trabajar duro porque sin saberlo no podemos avanzar a la verdad que somos. El problema es que conocer lo que dicen las enseñanzas no nos va a servir de mucho, necesitamos verlo por nosotros mismos en nuestra propia experiencia vital. Es decir, podemos haber oído a un maestro decir que el ego es la causa del sufrimiento, y puede que tengamos una gran fe en él, pero hasta que no veamos en nuestra propia experiencia los efectos del ego no podremos avanzar hacia la verdad. Sin hacerlo, nos quedaremos en un nivel superficial en el cual sólo adoptamos una serie de creencias que nos traen serenidad, pero sin avanzar hacia lo que verdaderamente somos. Es preciso que analicemos cada día qué papel tenemos en el sufrimiento que experimentamos, y abandonemos el papel de víctimas del mundo y de los demás.

Indagación: ¿Estoy resistiéndome a esta experiencia?

El verdadero progreso a la verdad es tratar de vivir todo lo que nos sucede con la máxima integridad. La meta es vivir todos los altibajos de la vida desde nuestra realidad primordial. Por tanto, es preciso entender cada experiencia como una oportunidad para reconocer lo que somos, una rendija por la que asomarnos a ver la naturaleza última del universo. Debemos saber que cada vez que huimos de algo estamos cerrando la puerta a la verdad y haciendo el camino más largo. Además, todo aquello de lo que escapamos se va a presentar de nuevo hasta que sepamos ver en ello la verdad absoluta.  Resistirse a las experiencias es uno de los principales modos de mantener el sufrimiento en nuestra vida.

Indagación: ¿Es verdad este pensamiento?

Pensamientos, ideas, emociones, sentimientos, imágenes y demás son la verdadera prisión. Como el cascarón que encierra al polluelo, la mente nos impide crecer y evolucionar. El polluelo va picoteando desde dentro el cascarón hasta que consigue romperlo. Así, el progreso espiritual, el verdadero despertar sólo es posible cuando rompemos el tejido que la mente ha creado. Mucha gente ha descubierto en alguna situación conflictiva que una de las mayores experiencias de liberación se produce al dejar de creer en el pensamiento que la sustenta. Saber que los pensamientos, incluso las emociones, son sólo interpretaciones y nunca la verdad es una de las mayores agentes de todo despertar.

Indagación: ¿Hay algo más allá de este momento?

Fuera de lo que está sucediendo ahora todo es imaginario. No podemos experimentar lo que sucedió hace un momento porque ya no existe y no hay nada que experimentar. Tampoco podemos experimentar lo que sucederá dentro de un momento porque todavía no existe nada. La única experiencia real es ahora. Lo demás es lo que pensamos; el pasado y el futuro son pensamientos imaginarios. Esta es la verdad, sin embargo esto no significa que no hagamos planes ni tengamos metas, ni significa que no recordemos los buenos momentos que hemos vivido. No debemos caer en el error de olvidarnos del pasado y el futuro a nivel práctico. La utilidad de esta indagación es muy concreta, sólo podemos encontrar la verdad primordial en este momento, no hay ningún otro lugar donde buscar. Esperar a que llegue un futuro mejor sólo es entrar en el mundo imaginario que no llega nunca. Cuando vivimos profundamente el ahora sabiendo que es lo único real que tenemos, reunimos las condiciones óptimas para una apertura interior.

Indagación: ¿Cuál es mi identidad ahora?

15 MANERAS DE VIVIR, Y NO MERAMENTE EXISTIR.



Como dijo una vez Jack London, “La función propia del hombre es vivir, no existir.” Con demasiada frecuencia viajamos por la vida en piloto automático, pasando por los movimientos, aceptamos que “esto es lo que hay”, y mientras tanto todos los días pasan como el anterior.

Si no te gusta lo que te sucede, cámbialo; tú no eres un árbol. -Jim Rohn.

Todo parece relativamente normal y cómodo, excepto que hay veces que tenemos un tic constante en el fondo de nuestra mente que nos está diciendo: “Es el momento de hacer algunos cambios.” Todo lo que os quiero contar hoy, es dado que desde que empecé el año quiero ir aportando 1% de más para todos. ¿Nos apuntamos a sumar más 1%?

El otro día hablando con una persona allegada a mí, hablábamos que lo difícil que se hace para muchos el salir de su zona de confort y en cuanto salen de allí se encuentran tan perdidas que luego vuelven a por todas a volverse a meter dentro y no pisar el exterior.

Todo fue a raíz que le comentaba que el cambio en mi siempre ha sido constante, permanente y no porque lo haya querido sino que por un motivo u otro ha existido, dónde la palabra confort no ha existido nunca, dónde siempre he estado fuera de ella y las veces que he estado me he adaptado rápidamente al cambio para poder estar un tiempo en un mínimo de zona de confort pero estando alerta por si se producía el cambio, este no me impactara tanto y siempre tuviera otra alternativa.

De esa conversación pude sacar 15 ideas con las que me había basado siempre a la hora de intentar hacer para querer romper con el molde y verdaderamente me han servido para vivir más de nuestras vidas – para experimentar y disfrutar al máximo, en lugar de conformarme con una sola existencia.

1. Apreciemos a las personas y cosas tenemos en nuestras vidas.

A veces no nos damos cuenta de las cosas que otros hacen para nosotros hasta que dejan de hacerlas. No sea así. Seamos agradecidos por lo que tenemos, ya que puede ser que esta persona te quiera en todo el ancho del significado de la palabra querer y amar, dado que se preocupa por nosotros.

Nunca sabríamos lo mucho que significan para nosotros hasta el día en que ya no están a nuestro lado. Apreciemos verdaderamente los que nos rodean, y pronto encontraremos muchos otros a nuestro alrededor.

2. No hagamos caso de negatividad de otras personas, de las personas tóxicas.

Si nosotros permitimos que la gente haga más retiros de los depósitos en nuestra vida, vamos a estar fuera del equilibrio va a salir la parte negativa de nosotros mismos antes que nosotros lo sepamos. No hagamos caso de las críticas no constructivas, comentarios hirientes. Nadie tiene el derecho de juzgar. Es posible que hayan escuchado nuestras historias, pero no sientan lo que estábamos pasando.

Nosotros no tenemos ni podemos tener el control sobre lo que dicen los demás sobre nosotros; pero tenemos el control sobre nosotros mismos o mejor dicho, no les permitamos que digan estas cosas sobre nosotros. Sólo nosotros podemos negar el paso a estas palabras negativas, venenosas de que invadan nuestro corazón y mente.

3. Perdonamos a los que nos han causado dolor.

Yo perdono a la gente, pero eso no significa que confíe en ellos. Sólo que no tengo tiempo para odiar a la gente que me ha causado dolor, porque la verdad estoy más ocupado amando a las personas que me aman. El primero en pedir perdón es el más valiente. El primero en perdonar es el más fuerte. El primero en salir adelante es el más feliz. Seamos valientes. Seamos fuertes. Seamos felices. Seamos libres.

4. Seamos las personas que deseamos ser en realidad.

Si tenemos la suerte de tener algo que nos hace diferentes delante de todos los demás, no lo cambiemos. Singularidad no tiene precio. En este mundo, a veces de “locos”, que está tratando que hagamos los mismo que todo el mundo, encontramos en el coraje para seguir siendo nosotros mismos y nos veamos impresionantes. Y cuando se ríen de nosotros por ser diferentes, riamos hacia ellos para ser nosotros mismos. Se necesita mucho coraje para estar solo, pero vale la pena. ¡Siendo nosotros mismos vale la pena!

5. Elijamos en escuchar a nuestra voz interior.

La vida es un viaje de valientes o nada en absoluto. No podemos ser lo que queremos ser, si estamos haciendo las cosas continuadas exactamente cómo las que hemos estado haciendo. Elijamos a escuchar nuestra voz interior, no las opiniones confusas de todos los demás. ¿Es lo que nosotros sabemos en nuestro corazón que es correcto para nosotros? Es nuestro camino, y sólo nuestro.

Otros pueden caminar con nosotros, pero nadie puede caminar por nosotros. Y asegurémonos de apreciar todos los días de nuestra vida. Los buenos días nos dan felicidad, los malos días nos dan experiencia, y los peores días nos dan las mejores lecciones. Aprendamos a poner límites: ¿Cómo podemos decir SÍ cuando decimos “no”?

La razón del envejecimiento.


NO puedes estar enfermo y alcalino a la vez

Por lo tanto si el propio cuerpo ayuda a equilibrar su pH, ¿Por qué razón enferma? 

Cuando comprendemos que el cuerpo es alcalino por diseño, pero sus funciones son acidificantes, entonces entendemos que el organismo necesita ayuda para poder mantener su propio diseño alcalino, ya sea a través del alimento, la bebida, el ejercicio, los pensamientos y los actos adecuados.

El conocimiento básico de que el cuerpo es alcalino por diseño y sus funciones metabólicas son acidificantes NO se enseña en la facultad de medicina. De hecho, los eruditos médicos actuales no saben absolutamente nada sobre la acidosis de los tejidos, o lo que yo llamo “acidosis tisular latente”, o sobre la causa de las enfermedades o dolencias.




¿Qué significa “acidosis tisular latente”?